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Las imágenes de Cristo son falsas – Andrew Willet

Andrew Willet (1562-1621), un teólogo reformado inglés, en su obra magna Synopsis Papismi de 1594, expresa su postura con respecto a las imágenes de la Trinidad o la esencia divina. Por supuesto, estas imágenes las rechaza, ya que «exponer la divinidad y la naturaleza divina por medio de alguna imagen o pintura es imposible y, por lo tanto, es ilícito e inconveniente»1Andrew Willet, Synopsis papismi (London, 1592), p. 349. Todas las citas siguientes son de este lugar..

Luego de esto Willet aborda las imágenes de Cristo, las cuales rechaza expresamente haciendo un argumento similar al de Calvino y Ursino, aunque añadiendo unas notas distintivas, y en oposición al argumento de Vermigli, Zanchi y Perkins de que Cristo puede ser pintado en cuanto a su humanidad. Según él, estas imágenes solo pueden representar su humanidad, no su divinidad; por lo tanto, son como imágenes a medias y en última instancia falsas. Él dice:

«En cuanto a la imagen de Cristo como hombre, los mismos papistas confiesan, y nosotros no lo negamos, que es mejor hacer dicha imagen que una de la Trinidad; sin embargo, no puede haber ninguna imagen verdadera de Cristo en cuanto estaba en la forma de hombre, porque la imagen solo expresa su forma corporal, y no en cuanto era Dios en forma de hombre, y, por lo tanto, tal imagen es peligrosa para los débiles e ignorantes, ya que es una imagen mentirosa, que muestra a Cristo solo como hombre, quien fue Dios y hombre a la vez. Y, además, la imagen, que está basada en su forma corporal, no es más imagen de Cristo que de cualquier otro hombre».

Algo interesante es que aunque el argumento es básicamente el de Calvino y Ursino, sin embargo, él no hace la acusación de nestorianismo ni lleva tanto la discusión a una cuestión cristológica, sino más a la cuestión de la veracidad o falsedad de una imagen de Cristo, y dado que él las halla falsas (ya que no representan enteramente a Cristo), y, por lo tanto, peligrosas para los débiles, entonces se opone a su composición. En cualquier caso, y que es lo interesante aquí, él luego responde a la objeción de un interlocutor imaginario que le objeta lo siguiente: 

«Objeción: Pero algunos dirán que si la imagen de Cristo no puede ser hecha, ya que no expresa su divinidad, por la misma razón no podemos hacer la imagen de un hombre, porque su alma, siendo invisible, no puede ser pintada.

Respuesta: La razón no es la misma, porque el que pinta a un hombre que vive, expone la vida, la belleza y el movimiento del cuerpo, por cuyos efectos, por consecuencia, se refleja el alma, la cual causa y obra estas cosas en el cuerpo; pero en la forma corporal de Cristo no pueden aparecer tales signos notorios de su deidad».

La objeción es básicamente la presentada por Vermigli y Zanchi al argumento de Calvino y Ursino contra las imágenes de Cristo. La respuesta de Willet a dicha objeción es interesante, y quizás puede servir como una respuesta que Calvino y Ursino hubiesen ofrecido. Finalmente, para Willet el problema permanece y es que en una imagen de Cristo no puede representarse de ninguna manera su divinidad, sino solo su humanidad, por lo que esta sigue siendo una imagen a medias y falsa de Cristo. En la imagen de un hombre, en cambio, se puede representar su alma y cuerpo, por lo que es una imagen completa y verdadera de ese hombre. 

Notas:

  1. Andrew Willet, Synopsis papismi (London, 1592), p. 349. Todas las citas siguientes son de este lugar.

Estudiante de teología (Lic., Universidad Católica de Oriente). Traductor de literatura teológica y editor de Irenismo Reformado y Agustinismo Protestante.

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1 Respuesta
  1. Brayan

    Es una muy buena respuesta de parte de willet, el alma humana se representa por sus efectos pero la divinidad de Cristo ¿como se representaria?

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