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La paternidad universal de Dios – Enrique Bullinger

En el siglo XIX algunos liberales y universalistas abusaron de la doctrina de la paternidad universal de Dios hasta el punto de tergiversarla, diciendo que todos los hombres serán salvos en Cristo por el mero hecho de ser hijos de Dios por creación; en contra de esto la doctrina reformada ortodoxa afirma que los hombres pueden perderse, aunque sean hijos de Dios por creación.

Por esta razón, algunos en la actualidad rechazan sin más la doctrina como un modo de teísmo deforme. Lamentablemente, el rechazo suele hacerse de forma unívoca, por lo que se confunden las desviaciones de la doctrina con el sentido ortodoxo o reformado1La postura en su sentido ortodoxo es profesada por normas doctrinales como la Primera Confesión Helvética (1536), la Confesión Valdense de Provenza (1543), el Catecismo de Valdés (1549), el Catecismo Anglicano (1553), la Confesión de la Congregación en Ginebra (1556) y la Confesión de Bohemia (1573). Asimismo, por mencionar a algunos teólogos reformados: Juan Calvino, John Knox, Zacarías Ursino y William Perkins. Pero la doctrina es confesada prácticamente por todos los ortodoxos reformados. que debemos sostener.

En el presente artículo quiero presentar un testimonio natural a favor de la doctrina, y esto de la mano de Enrique Bullinger (1504-1575) en su exposición del Credo Apostólico. Este reformador suizo nos será útil aquí para dilucidar el testimonio de la naturaleza, o de la razón natural, por el que Dios es Padre de todos los hombres. Él dice lo siguiente:

«También se llama a Dios “Padre” por la semejanza que tiene con nuestro padre terrenal; es decir, a causa de nuestra creación, y por el favor, el amor, la benevolencia y el cuidado con el que es conmovido para con nosotros. Porque Dios nos ha creado, nos ama, se ocupa de nuestros asuntos y tiene cuidado de nosotros, y esto, sin duda, mucho más que cualquier padre terrenal»2The Decades of Henry Bullinger, vol. 1 (Cambridge University Press, 1849), p. 125..

El argumento de Bullinger de por qué Dios es llamado Padre por semejanza natural es muy simple: si Dios como Creador es el gobernador de todas las personas, y nosotros procedemos de él, y él es necesariamente bueno y bondadoso, entonces necesariamente es un Padre para todos3En la Primera Confesión Helvética, de la cual Bullinger fue uno de los autores, se hace una sutil referencia a la doctrina de la paternidad universal con un argumento similar al que presenta aquí: «Así, por su culpa, el hombre fue entregado a la condenación e incurrió en una justa indignación; sin embargo, Dios el Padre nunca dejó de cuidar de él». La cita es tomada de Reformed Confessions of the 16th and 17th Centuries in English Translation, ed. James T. Dennison Jr., Vol. 1 (RHB: Grand Rapids, 2008).. Así pues, esta es la definición de lo que es un padre: un ser de cual proceden los demás, y que es un buen gobernador de sus hijos.

A esto añade Bullinger que su paternidad universal es mejor que la de nuestros padres terrenales. En este sentido podemos afirmar que por la gracia de la creación Dios es un Padre incluso para los incrédulos (aunque tengan por padre espiritual a satanás [Jn 8, 44]), y esto debería llevarlos al arrepentimiento, tal como sucedió de cierta manera con el hijo pródigo (cf. Lucas 15, 11-32).  

Como prueba escriturística de este argumento natural, Bullinger refiere dos textos muy conocidos: el Salmo 103, 134«Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen» (RVR1960). e Isaías 49, 155«¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti» (RVR1960). en los que la Escritura asemeja a Dios a un padre o madre natural. De ahí que para Bullinger sea lícito hacer esta semejanza, a fin de mostrar, mediante la luz de la naturaleza, que Dios en un sentido es por creación el Padre de todos los hombres; lo que, por supuesto, no lo hace el Padre de todos por adopción. 

Notas:

  1. La postura en su sentido ortodoxo es profesada por normas doctrinales como la Primera Confesión Helvética (1536), la Confesión Valdense de Provenza (1543), el Catecismo de Valdés (1549), el Catecismo Anglicano (1553), la Confesión de la Congregación en Ginebra (1556) y la Confesión de Bohemia (1573). Asimismo, por mencionar a algunos teólogos reformados: Juan Calvino, John Knox, Zacarías Ursino y William Perkins. Pero la doctrina es confesada prácticamente por todos los ortodoxos reformados.
  2. The Decades of Henry Bullinger, vol. 1 (Cambridge University Press, 1849), p. 125.
  3. En la Primera Confesión Helvética, de la cual Bullinger fue uno de los autores, se hace una sutil referencia a la doctrina de la paternidad universal con un argumento similar al que presenta aquí: «Así, por su culpa, el hombre fue entregado a la condenación e incurrió en una justa indignación; sin embargo, Dios el Padre nunca dejó de cuidar de él». La cita es tomada de Reformed Confessions of the 16th and 17th Centuries in English Translation, ed. James T. Dennison Jr., Volume 1: 1523-1552, chapter 7 (RHB: Grand Rapids, 2008).
  4. «Como el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová de los que le temen» (RVR1960).
  5. «¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti» (RVR1960).

Estudiante de teología y fundador/administrador de Agustinismo Protestante. Lcdo. en Gerencia de Recursos Humanos, profesión que aún desempeña. Ministro de la comunidad católica reformada ICCRV (Maracaibo, Venezuela).

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2 Respuestas
  1. José Turbi

    Estoy de acuerdo con este principio tratado por Bullinger. Si bien todos somos creación suya, nuestra adopción depende de su elección. En un sentido natural, Dios es padre de todos, en cambio, en un sentido espiritual todos estamos destituidos de su gloria, sin embargo, él es el único agente que justifica al hijo de desobediencia. Todos somos hijos de Dios por naturaleza, por concepción, pues somos creación suya, mas Dios no tiene por hijo adoptivo a toda su creación (sentido espiritual). ¿Bien? Bien.

    1. Andrés Garcia

      Saludo en Cristo,
      José Turbi.

      Ciertamente lo que expresas esta en consonancia con lo enseñado por el artículo, no obstante, esto en particular que escribes; «todos somos hijos de Dios por naturaleza, por concepción» es incorrecto.

      ¡Abrazo fraterno!

      Paz.

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