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Es un deber honrar a María y los santos – Confesión Tetrapolitana

La Confesión Tetrapolitana (1530), en su capítulo 11, trata los asuntos de la invocación y veneración a María y los santos. No será sorpresa para nadie que la confesión rechaza cualquier invocación a María y los santos, catalogándola de «abuso»: 

«[En la Reforma] se reprendió y refutó ese abuso por el que algunos piensan que pueden, mediante ayunos y preces, conciliar y ganar para sí mismos a la beata Virgen María (que es portadora de Dios) y a otros santos»1Las citas de la Confesión son tomadas y traducidas de la edición inglesa hallada en The Harmony of Protestant Confessions, ed. Peter Hall (versión digital de Internet Archive, 2011). Se consultó también la edición latina..

Este rechazo de la invocación a María y los santos se fundamenta en el hecho de que solo debemos orar a Dios Padre por medio de Cristo. Nuestras oraciones no deben dirigirse a María y los santos, lo cual no los ofendería, ya que ellos mismos en vida dependieron enteramente de Dios y querrían lo mismo para nosotros. No obstante, la confesión no rechaza la veneración a María y los santos, que es el segundo asunto que trata, sino que antes nos la presenta como un deber: 

«…la santísima madre de Dios y virgen María, y otros santos queridos, han de ser honrados con suma diligencia».

Del tono y las palabras de la confesión se entiende que la honra a María y los santos no es algo opcional, sino que es un deber de piedad. La confesión no aduce ningún texto escriturístico para probar esta honra2Por supuesto, esto no significa que no haya ningún texto escriturístico al respecto; solo significa que la confesión no lo aduce ni ve la necesidad de aducirlo., sino que la asume como una práctica que naturalmente es piadosa cuando está bien orientada, y de ahí que la ordene con énfasis. 

Cómo luce en la práctica esa honra es algo que la confesión aborda, pero que se dejará para otro artículo. Por ahora solo se quiere resaltar el hecho de que dicha honra es un deber de piedad, y no algo meramente opcional. Sin embargo, en la declaración previa de la confesión se puede ver algo de cómo luce esa honra, cuando esta se refiere a María y los santos con títulos y calificativos honrosos. 

Notas:

  1. Las citas de la Confesión son tomadas y traducidas de la edición inglesa hallada en The Harmony of Protestant Confessions, ed. Peter Hall (versión digital de Internet Archive, 2011). Se consultó también la edición latina.
  2. Por supuesto, esto no significa que no haya ningún texto escriturístico al respecto; solo significa que la confesión no lo aduce ni ve la necesidad de aducirlo.

Estudiante de teología (Lic., Universidad Católica de Oriente). Traductor de literatura teológica y editor de Irenismo Reformado y Agustinismo Protestante.

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