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La ‘via media’ y la unión protestante – Thomas Cranmer

En un intercambio de cartas con Juan Calvino, el reformador inglés Thomas Cranmer expresa su deseo de una unión protestante entre las alas luteranas y reformadas encontradas en diferentes países de Europa por medio de un concilio general que discutiera y resolviera todos los puntos de controversia de entonces, especialmente el controvertido punto del modo de la presencia de Cristo en la Cena. Comparto la carta completa donde expresa dicho deseo:

«Así como nada tiende más a separar a las iglesias de Dios que las herejías y las diferencias sobre las doctrinas de la religión, nada las une más eficazmente, y nada fortalece más poderosamente el redil de Cristo, que la doctrina incorrupta del evangelio y la unión en las opiniones recibidas. A menudo he deseado, y todavía deseo, que esos hombres eruditos y piadosos que superan a otros en erudición y juicio se reúnan en algún lugar conveniente, donde, celebrando una consulta mutua y comparando sus opiniones, puedan discutir todos los artículos de la doctrina eclesiástica y acordar no solo en cuanto a las cosas en sí, sino también en cuanto a las formas de expresión, y así entreguen a la posteridad una obra con el peso de su autoridad. En tanto nuestros adversarios están celebrando ahora su concilio en Trento para establecer sus errores. ¿Y nosotros debemos descuidar la convocatoria de un sínodo piadoso para refutar sus errores y purificar y propagar las verdaderas doctrinas? Ellos, según he oído, están haciendo decretos sobre la adoración del pan. Debemos, pues, hacer todo lo posible, no solo para fortalecer a los demás contra esta idolatría, sino para que también nosotros mismos nos pongamos de acuerdo en la doctrina de este sacramento. No puede escapar a tu prudencia cuánto debilitan a la Iglesia de Dios las disensiones y la diversidad de opiniones sobre este sacramento de la unidad. Aunque estas diferencias pueden, en algunos lugares, ser eliminadas, sin embargo, deseo un acuerdo en esta doctrina, no solo en cuanto a las cosas mismas, sino también en cuanto a las palabras y las formas de expresión. Conoces mis fervientes deseos, acerca de los cuales he escrito a Melancthon y Bullinger, y les ruego que deliberen entre ustedes sobre la manera más conveniente de reunir este sínodo. Adiós, tu amadísimo hermano en Cristo, THOMAS de Canterbury en Lambeth, 20 de marzo de 1552»1Extraído y traducido de The Life of Calvin by Theodore Beza (Philadelphia, 1836)..

Basado en lo dicho por Cranmer hay dos cosas que quiero tratar: la via media y la unión protestante. La primera es una idea anacrónica que surgió en el siglo XIX con John Henry Newman y el llamado movimiento de Oxford o tractariano, la cual reinterpretó la reforma inglesa del siglo XVI liderada por Cranmer como un compromiso entre Roma y la Reforma continental de Alemania y Suiza. Pero esta idea no solo es anacrónica, sino que también es errónea. Solo de lo leído en la carta se pueden entender dos cosas que refutan la idea: 1) Cranmer percibe una iglesia protestante universal (en la que se debe buscar una unidad fundamental) en oposición a la iglesia de Roma (con la que no hay una unidad fundamental). 2) Si había algo como una via media para Cranmer esta se encontraba entre las reformas de Wittenberg y Zúrich, las cuales en su carta están representadas por Melanchthon y Bullinger, que, a su vez, son los herederos de Lutero y Zuinglio, los padres de la Reforma magisterial.

De esto último es evidente que Cranmer concibe la unión protestante únicamente entre el ala luterana y reformada, representadas por Melanchthon y Bullinger, o Wittenberg y Zúrich, o, mejor aún, por la Confesión de Augsburgo y la Confesión Tetrapolitana. Esto obviamente incluía a las iglesias luteranas y reformadas de toda Suiza, Alemania, Dinamarca, Hungría, Polonia, Francia, Gran Bretaña, etc. En resumen, esta unión abarcaba toda la Reforma magisterial; sin embargo, no incluía la reforma radical: el anabautismo. Es sobre esta unión protestante magisterial que famosamente Calvino dijo que estaría dispuesto a cruzar diez mares, lo cual casualmente dijo en su respuesta a la misma carta de Cranmer que se trata aquí.

En cuanto a esto último una reflexión: ciertamente debemos procurar y trabajar por la unión protestante, pero antes debemos evaluar qué tipo de ‘protestantismo’ queremos unir. Puede que el protestantismo de Cranmer no sea igual al nuestro. Además, debemos examinar qué forma de unión debe ser esta y sobre cuáles principios se debe basar. Hablar sin más de unión protestante puede ser finalmente perjudicial si no consideramos cuidadosamente estas cosas.

Como protestantes creo que, así como Cranmer, debemos buscar fervientemente una unidad protestante fundamental, pero esto dentro de la iglesia protestante magisterial y católica histórica, no fuera de ellas ni con la iglesia de Roma ni con iglesias ‘protestantes’ que serían mejor recibidas en Münster que en Wittenberg o Zúrich; lo cual, por cierto, no cierra absolutamente la puerta al diálogo y la colaboración con estas iglesias, ni a algún tipo de unión no fundamental. 

Estudiante de teología (Lic., Universidad Católica de Oriente). Traductor de literatura teológica y editor de Irenismo Reformado y Agustinismo Protestante.

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4 Respuestas
  1. Isaí León

    Excelente artículo.
    Tengo una consulta, ¿Podríamos tener algún tipo de unidad con iglesias Bautistas, especialmente con los Bautistas confesionales (Teniendo en cuenta que estas afirman su cercanía a los ideales de la Reforma y no son anabautistas, aunque en su posición con el Bautismo es muy parecida la de los tales)?

    Gracias por su respuesta.

    1. Romel Quintero

      Por la posición que usted afirma no creo que sea posible una unión fundamental, ya que el bautismo es un asunto fundamental y su negación a los niños tiene importantes implicaciones para la teología, piedad, vida y disciplina de la Iglesia; sin embargo, podemos buscar otros tipos de unidad con ellos, así como con todos los cristianos que creen en el mismo y único Dios trino. Gracias por el comentario, ¡saludos!

      1. Iván

        ¿Ustedes creen posible una unificación total entre las iglesias luterana, anglicana y reformada?, para formar por decirlo de alguna manera una sola iglesia católica apostólica y protestante. Bajo este planteo ¿cuáles serían los principales puntos de contención? ¿qué tanto tendrían que ceder cada una de estas facciones en sus doctrinas más particulares?¿en qué medida tendrían que desechar o modificar sus respectivas confesiones historicas de fe?.

        1. Romel Quintero

          Saludos, Iván, en lo personal no creo que sea posible en nuestro tiempo una unificación protestante de iglesias (institucionalmente hablando). La unidad que se debe buscar es mayor y más perfecta que la institucional; es una unidad orgánica en el sentir de la fe que traspasa barreras institucionales. Creo que una de las formas en que esa unión protestante puede ser posible es recuperando , estudiando y consensuando el cuerpo confesional y teológico de los Reformadores (Reformados y luteranos). Intentos de ello hubo en la misma Reforma, así que existen precedentes históricos que pueden servirnos de guía para responder las preguntas que haces al final. Saludos y gracias por el comentario.

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