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¿Es la fe intelectual o afectiva? (Ursino)

Si hay algo que es difícil de mantener en equilibrio es la verdad de que la fe es tanto intelectiva como afectiva, siendo común el hecho de que superponemos lo intelectivo suprimiendo lo afectivo, y enfatizamos lo afectivo menoscabando lo intelectivo. Pero ambos procederes, de cualquier lado, son erróneos. Es preferible mantener el sano y agradable equilibrio que nos presenta, por ejemplo, el famoso Catecismo de Heidelberg. En su pregunta 21 éste dice al definir la fe verdadera:

PREGUNTA 21. ¿Qué es la fe verdadera?

RESPUESTA. No es solo un conocimiento seguro por el cual asiento todo lo que el Señor nos ha revelado en su Palabra; sino que también es una confianza segura, la cual el Espíritu Santo aviva en mi corazón por el evangelio, y según la cual reposo en Dios, de que con seguridad no solo a otros, sino también a mí, se ha de otorgar gratuitamente la remisión de los pecados, la justicia eterna y la vida, por la misericordia de Dios y a causa del solo mérito de Cristo1The Commentary of Dr. Zacharias Ursinus on the Heidelberg Catechism, trad. G. W. Williard (Columbus: Scott & Bascom, 1852), p. 214. La traducción es mía. Cotejada con la edición latina de 1616 (Ginebra) de la explicación del Catecismo de Ursinus/Pareus..

Esta definición de la fe podemos atribuirla propia y principalmente a Zacarías Ursino, quien en sus dos catecismos previos al de Heidelberg había brindado algunas definiciones similares2En su Catecismo Menor, pregunta 12, y en su Catecismo Mayor, pregunta 38.. Aquí, como en los otros lugares, Ursino divide lo que es la fe en dos partes: 1. Por un lado, la fe es un asentimiento seguro del intelecto de que las cosas conocidas por la revelación divina son ciertas. 2. Y, por otro lado, es una confianza segura del corazón en que se recibirá ciertos beneficios salvíficos prometidos en la misma revelación. En esta definición, entonces, tenemos tanto el aspecto intelectivo como el afectivo de la fe. Ambos aspectos son necesarios para que la fe exista. Y ninguno es excluyente3Ursino siguió a su querido y respetado maestro en esta definición de la fe. Me refiero a Felipe Melanchthon, el conocido reformador alemán. En su Examen Ordinandorum (1544) define la fe tanto como un asentimiento como una confianza..

Por supuesto, el orden de la definición no es casual, ya que antes de haber una confianza segura del corazón debe haber un asentimiento seguro del intelecto. O, en otras palabras, primero va lo intelectivo antes que lo afectivo. No puedo confiar en algo que no conozco ni asiento con seguridad. Dice Ursino en su explicación de la pregunta 21 del Catecismo: «No puede haber fe en una doctrina que es desconocida. Por consiguiente, es conveniente que conozcamos la doctrina que debemos creer»4The Commentary of Dr. Zacharias Ursinus, p. 219. Cotejado con la edición latina..

Asimismo, Ursino identifica el aspecto intelectivo como la naturaleza general de la fe5Ibid., p. 219., de modo que en general la fe se define intelectivamente: «La fe es un asentimiento o un conocimiento seguros de una proposición con respecto a Dios, y su voluntad, obras y gracia, que asentimos a causa del testimonio divino»6Ibid., p. 215.. El aspecto afectivo es el carácter formal de esta fe, que «es la confianza y la aplicación que cada uno se hace a sí mismo de la remisión gratuita de los pecados por y a causa de Cristo»7Ibid., 219.. De esto me parece que se puede afirmar que lo intelectivo es lo principal en la fe, mientras que lo afectivo es lo secundario, al menos en cuanto al orden.  No obstante, ambos aspectos, como se dijo, son necesarios para la existencia de la fe.

Entonces, ¿es la fe intelectual o afectiva? La respuesta es que es ambas cosas, aunque principalmente intelectual y secundariamente (y consecuentemente) afectiva. Este es el sano equilibrio del que se habló al principio. Pero hablar de ‘la fe’ es algo muy general y, por consiguiente, confuso. Es mejor hablar, como lo hace Ursino y el Catecismo de Heidelberg, de la fe verdadera. Esta fe es intelectual y afectiva. Si nos encontramos con una fe que es solo intelectual, o solo afectiva, nos hallamos frente a una fe falsa. De hecho, Ursino identifica esta fe verdadera con la fe justificadora o salvífica, que es «esa confianza segura por la cual nos aplicamos el mérito de Cristo, que ocurre cuando creemos firmemente que la justicia de Cristo se nos otorga e imputa»8Ibid., p. 220.. Esta es la fe que Ursino también llama la fe cristiana, apostólica o teológica. Esta es la fe que se confiesa con la boca y se cree con el corazón (Ro. 10:10)9Este texto es referenciado al margen de la Pregunta 21 del Catecismo..

Notas:

  1. The Commentary of Dr. Zacharias Ursinus on the Heidelberg Catechism, trad. G. W. Williard (Columbus: Scott & Bascom, 1852), p. 214. La traducción es mía. Cotejada con la edición latina de 1616 (Ginebra) de la explicación del Catecismo de Ursinus/Pareus.
  2. En su Catecismo Menor, pregunta 12, y en su Catecismo Mayor, pregunta 38.
  3. Ursino siguió a su querido y respetado maestro en esta definición de la fe. Me refiero a Felipe Melanchthon, el conocido reformador alemán. En su Examen Ordinandorum (1544) define la fe tanto como un asentimiento como una confianza.
  4. The Commentary of Dr. Zacharias Ursinus, p. 219. Cotejado con la edición latina.
  5. Ibid., p. 219.
  6. Ibid., p. 215.
  7. Ibid., p. 219.
  8. Ibid., p. 220.
  9. Este texto es referenciado al margen de la Pregunta 21 del Catecismo.

Estudiante de teología (Lic., Universidad Católica de Oriente). Traductor de literatura teológica y editor de Irenismo Reformado y Agustinismo Protestante.

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3 Respuestas
  1. Fernando López de López de Cózar Martínez

    Disiento
    La Fe cristiana se da en el encuentro personal con Jesucristo, por tanto la fe para el cristiano es una persona, Jesucristo.

    1. Romel Quintero

      Lo que se dice en el artículo no contraría lo que usted dice. Aquí solo se explica dos aspectos de la fe y su equilibrio, no se trata de explicar todo lo que la fe es. Ahora bien, lo que usted dice de forma vivencial, es lo mismo que Ursino dice en otro lugar de forma filosófica: que Cristo es el objeto de la fe salvífica. De hecho, esto está implícito en el presente artículo. Saludos y paz del Señor.

  2. Fernando López de Cózar Martínez

    Pues eso, que hablamos de aspectos de la fe, pero no de ella.
    Insisto, la fe no es primordialmente, ninguna adhesión a formulas aprendidas, enseñadas ; el haber dado, la formula en vez de la persona de JESÚS, trae en parte, la actual situación de increencia.
    Paz y bien.

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