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Cómo citar a los Padres de la Iglesia

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El teólogo medieval Pedro Lombardo (s. XII), en su Libri Quattuor Sententiarum, o Las Sentencias, nos ofrece un método de citación de los Padres de la Iglesia. Este método se puede observar en su sección sobre la doctrina de la Trinidad, donde Lombardo manifiesta que este consiste en «defender y consolidar la fe» a través de lo que él llama «argumentos católicos»1Las citas de Lombardo son tomadas de Comentario de Tomás de Aquino a las sentencias de Pedro Lombardo, vol. 1/1 (EUNSA, 2015). Edición de Kindle.; es decir, él citará a los Padres cuando sean útiles para defender (en este caso) la fe trinitaria de los errores de los herejes, valiéndose de las razones expuestas por ellos, y para consolidar dicha fe con las explicaciones ofrecidas por ellos para una mayor compresión. De este modo, Lombardo, a lo largo de su exposición de la Trinidad, cita a Hilario de Poitiers, Ambrosio y Agustín para defender y consolidar esta fe trinitaria.

Sin embargo, este proceder de Lombardo no se extiende a la demostración de la fe. Esta demostración pertenece exclusivamente a las Sagradas Escrituras. Haciéndose de las palabras de Agustín en De Trinitate, él cree que «primero hay de demostrar si, según el testimonio de las Sagradas Escrituras, es ésta [la Trinidad] la enseñanza de la fe». Esto él mismo lo sigue así en esta sección, citando en primer lugar lo que él llama «los testimonios de autoridad de los santos»; es decir, los testimonios de los autores bíblicos del Antiguo Testamento (Moisés, David, Isaías, etc.), y luego «los testimonios de autoridad del Nuevo Testamento»; es decir, los testimonios de Cristo mismo en el evangelio y los apóstoles en sus epístolas. Por supuesto, a lo largo de su demostración bíblica Lombardo cita a algunos Padres, pero siempre como testimonios subordinados a las Escrituras. Por ejemplo, en un momento cita varios salmos para demostrar «la unidad de la naturaleza divina» y concluye con un «como dice san Ambrosio», confirmando, ampliando y explicando así su exposición previa de los salmos.

Nuevamente, el método de citación de los Padres seguido por Lombardo aquí consiste en citarlos para defender y consolidar la fe una vez que la ha demostrado con citas de las Escrituras. Ahora bien, Lombardo no siempre sigue estrictamente el orden del método; es decir, no siempre antes de citar un Padre primero cita un texto bíblico. De hecho, en otras secciones casi que se limita a solo citar a los Padres, y, de hecho, sus Sentencias consisten en recopilar y armonizar diversas citas patrísticas en diferentes tópicos teológicos. Lo más importante del método es el propósito con el que un Padre es citado, independientemente de si es o no una cita patrística precedida o acompañada por una cita bíblica. El propósito de Lombardo siempre era defender y consolidar la fe, no demostrarla. Para esto último se servía de las Escrituras.

Desde luego, este artículo no es un desestimulo de la lectura y citación de los Padres. Lo aclaro porque sé que hay quienes dicen cosas parecidas a las dichas en este artículo pero finalmente ni leen ni citan a los Padres. Más bien leamos y citemos a los Padres lo que queramos, pero siempre siguiendo un proceder similar al de Lombardo. De hecho, este proceder me parece especialmente útil, necesario y pertinente entre los cristianos que actualmente están preocupados por recuperar a los Padres (entre los que me incluyo) en la doctrina, liturgia, eclesiología, vida, piedad, etc.

Estudiante de teología (Lic., Universidad Católica de Oriente). Editor de Irenismo Reformado y Agustinismo Protestante. Miembro de la Iglesia Presbiteriana 'Gracia y Verdad' (Medellín, Col).

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