¿Los santos en el cielo interceden por nosotros?

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La doctrina ortodoxa y protestante conocida como el Solus Christus, afirma que Cristo es el único intercesor ante el Padre por nuestros pecados, tentaciones y necesidades (He. 7:25; Ro. 8:34; 1 Jn. 2:1), ya que  él es el único que, teniendo todo mérito y siendo Dios mismo, puede recibir nuestras oraciones, presentarlas al Padre y responderlas. Por esto creemos con el apóstol Pablo que hay «un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre» (1 Ti. 2:5)1RVR1960. Todas las citas bíblicas son tomas de esta versión.. De acuerdo con el Solus Christus, entonces, no hay ningún otro intercesor salvífico fuera de Cristo, y los santos en la tierra no deben orar a los santos en el cielo por su intercesión. Como afirma la Confesión de Augsburgo (art. XXI):

«Las Escrituras no enseñan que invoquemos a los santos o les pidamos ayuda. Porque nos presenta solo a Cristo como nuestro mediador, sacrificio expiatorio, sumo sacerdote e intercesor».

No obstante, esta misma doctrina admite que los santos en la tierra pueden interceder unos por otros. Según el escolástico reformado Wilhelmus à Brakel2Wilhelmus à Brakel, Reasonable Service, vol. 3 (Reformation Heritage Books, 1992), p. 445., hay un tipo de oración que es «intercesora»: «Esta ocurre cuando deseamos algo de parte de Dios para otros». Esta oración intercesora, dice à Brakel, puede ser tanto general como individual; es decir, puede ser hecha por la Iglesia en general (Sal. 25:22; 51:18; 122:6), o puede ser hecha a favor de ciertos individuos (Stg. 5:16; 1 Ts. 5:25; Mt. 5:44; 1 Ti. 2:1-2), especialmente individuos que son parte de la Iglesia. Los santos en la tierra, entonces, pueden orar tanto por la Iglesia en general como por los individuos que pertenecen a ella. Por supuesto, cuando los santos en la tierra interceden por la Iglesia u otros santos, no interceden por sus propios méritos y poder, sino por los méritos y el poder de Cristo, el gran intercesor. 

Ahora bien, ¿qué hay de los santos en el cielo? Los santos en el cielo son parte de la Iglesia de Cristo, en su dimensión triunfante, así como los santos en la tierra lo son en su dimensión militante o peregrina. No obstante, según la Escritura, todos son parte de una sola y misma Iglesia, por lo que tiene todo el sentido que haya alguna comunión entre estas dos dimensiones de la única Iglesia. Aquí debemos ser cuidadosos, porque aunque es un razonamiento correcto y bíblico que haya alguna comunión entre estas dos dimensiones, el modo de esa comunión debe ser probado por la Escritura y no es algo que sea del todo claro en ella. Cuando mucho la Escritura solo nos sugiere que los santos en el cielo oran por los santos en la tierra. Esto creo que puede deducirse de Apocalipsis 6:9-11:

«Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos»3RVR1960..

Este texto muestra a santos en el cielo orando a Dios por justicia contra sus perseguidores en la tierra. Y en el verso 11 se les habla de los santos en la tierra que serían martirizados como ellos. De esto es claro que los santos en la presencia de Dios tienen cierta conciencia y conocimiento generales de la Iglesia peregrina y de asuntos generales que ocurren en la tierra, y es obvio pensar que oran generalmente al Señor por ella y por asuntos generales que ocurren en relación con ella (como la persecución). Con esta interpretación está de acuerdo el teólogo reformado William Perkins, quien, basándose en este texto, cree que los santos en el cielo oran por la Iglesia peregrina: 

«Los santos difuntos oran en general por el estado de toda la Iglesia (Ap. 6. 9): Y vi bajo el altar las almas de los que fueron muertos por la palabra de Dios y CLAMARON: ¿¡Hasta cuando, Señor santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que habitan en la tierra!? Por lo que vemos que ellos desean una liberación final de la Iglesia, y una destrucción de sus enemigos; para que ellos mismos, con todo el pueblo de Dios, puedan avanzar a la plenitud de la gloria en cuerpo y alma. De hecho, se dice que las criaturas sin inteligencia (Ro. 8. 23), gimen y suspiran, esperando la adopción e incluso la redención de nuestros cuerpos; mucho más entonces desean lo mismo los santos en el cielo»4A Reformed Catholic XII en The Works of William Perkins, vol. 7 (RHB, 2019)..

De las palabras de Perkin son muy importantes sus aclaraciones de que los santos en el cielo «oran en general» y por «toda la Iglesia». Esto nos lleva de vuelta a la distinción de la oración intercesora hecha por Wilhelmus à Brakel. Hay oración intercesora general (por toda la Iglesia) y oración intercesora individual (por los individuos de la Iglesia). Si no es obvio ya, lo que dice Perkins es que los santos en el cielo oran por la Iglesia peregrina de modo general, y por asuntos generales relacionados con ella. No oran por individuos, ni por sus tentaciones, pecados, problemas o necesidades, ya que no pueden conocerlos. Esto lo deja más claro Zacarías Ursino, quien también creía que los santos en el cielo oran por la Iglesia peregrina: 

«Concedemos de buena gana que los santos en el cielo desean ardientemente la salvación de la iglesia militante, y que sus oraciones son escuchadas de acuerdo con el consejo de Dios; pero negamos que los santos conozcan las desgracias y los asuntos de cada persona en particular, y que escuchen las oraciones que se dirigen a ellos»5The Commentary of Dr. Zacharias Ursinus on the Heidelberg Catechism, trad. G. W. Williard (Synod of the Reformed Churches, 2004), p. 966.

Así que para responder la pregunta del título tendré que decir que sí; los santos en el cielo interceden por nosotros. Por supuesto, como también se dijo en el caso de los santos en la tierra, los santos en el cielo no interceden por sus propios méritos y poder, sino por los méritos y el poder de Cristo, el verdadero intercesor. Y del hecho de que oren por la Iglesia en general no se debe seguir que debamos dirigirles oraciones particulares. Como dice Ursino: «El mero hecho de que alguien ore por otro no es una razón suficiente para que debamos dirigirle una oración»6Ibid.. Solo Cristo puede escuchar y responder particularmente nuestras oraciones particulares, porque Él es Dios. De hecho, según el mismo Ursino, dirigir una oración a un santo difunto sería una manera de endiosarlo: «Dirigirse a alguien en oración es atribuirle sabiduría y poder infinitos a la persona invocada».

Considerando lo ambigua que puede sonar la expresión de que los santos en el cielo interceden por los santos en la tierra, alguien podría alegar que es mejor decir que la Iglesia triunfante ora por la Iglesia peregrina. No obstante, creo que la expresión inicial es ortodoxa. Entiendo si se hace la precisión a causa de nuestro contexto y la errada doctrina de Roma, pero como con otras expresiones de nuestra herencia cristiana católica, es preferible no cederla a Roma sino restaurarla a su uso adecuado. Después de todo, de eso trata la reforma; no de destruir sino de restaurar. En cualquier caso, ambas afirmaciones son correctas y pueden usarse. 

En fin, la doctrina de la intercesión de los santos, según el modo explicado aquí, es ortodoxa, puede ser creída por los protestantes y es totalmente compatible con el Solus Christus. Como muy bien dijo el reformador Juan Calvino:

«Al afirmar la intercesión de los santos, si lo que se quiere decir es que ellos oran continuamente por la compleción del reino de Cristo, del que depende la salvación de todos los fieles, no hay ninguno de nosotros que la cuestione». 

Estudiante de teología (Universidad Católica de Oriente). Editor de Irenismo Reformado y Agustinismo Protestante. Miembro de la Iglesia Presbiteriana 'Gracia y Verdad' (Medellín, Col).

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