El honor de Zuinglio a la Virgen María

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El famoso polemista romanista Johann Eck (1486-1543) acusó al reformador Ulrico Zuinglio (1484-1531), y a los reformados de Zúrich, de «no mostrar honor a la virgen María y el resto de los santos»1Refutation of the Articles of Zwingli by John Eck, vol. 2 en The Latin Works and Correspondence of Huldreich Zwingli (Heidelberg Press: Filadelfia, 1929), pp. 113-114. Ed. Samuel Macauley Jackson y Clarence Nevin Heller. La traducción es mía.. Sin embargo, el caso era el contrario, ya que Zuinglio siempre tuvo mucho respeto y rindió mucha honra a la madre de nuestro Señor. 

El honor que Eck tenía en mente era realmente honor divino, el cual, por supuesto, Zuinglio rendía solo a Dios. Esto no es una ofensa para María, ya que, según Zuinglio, ella misma no permitiría semejante honor:

«No insultamos a María, la Virgen Madre de Dios, cuando prohibimos que sea adorada con honores divinos; sino que si le atribuyésemos la majestad y el poder del Creador, ella misma no permitiría tal adoración»2A Short and Clear Exposition of the Christian Faith II, vol. 2 en The Latin Works and Correspondence of Huldreich Zwingli (Heidelberg Press: Filadelfia, 1929), pp. 113-114. Ed. Samuel Macauley Jackson y Clarence Nevin Heller. La traducción es mía..

No obstante, esto no significa que Zuinglio no rindiera ningún tipo de honor a María. Podemos decir que él le rindió un honor humano, reconociendo y alabando las virtudes de esta santa mujer. Este honor Zuinglio lo expresaba con diferentes títulos solemnes que solía asignarle en sus escritos. Algunos de los que he podido recoger son:

  • Virgen María.
  • Nuestra virgen.
  • Siempre virgen.
  • Virgen perpetua.
  • Madre de Dios.
  • Inmaculada3La mención de Zuinglio de la inmaculada concepción puede resultar sorprendente; en su tesis doctoral sobre la literatura alemana mariológica de los siglos XV y XVI (Marias Verschwinden. Metaphorische Umgestaltung Marias in der Literatur Nürnberger de 15. und 16. Jahrhunderts und bei Luther, Munich, 2017), Julia Schmeer especifica que el rechazo a la mediación mariana de la gracia de Dios es unánime entre los reformadores, y fundamenta su crítica al culto mariano; sin embargo, esto no impidió que Zuinglio creyera que María estaba totalmente preservada del pecado; no la consideraba «en absoluto como una cristiana ordinaria, sino como un testigo exaltado de la gracia que Dios envía», concluye Christoph Burger, «Spätmittelalterliche und reformatorische Marienpredigten”, en J. Haberer, B. Hamm (ed.), Medialität, Unmittelbarkeit, Präsenz. Die Nähe des Heils im Verständnis der Reformation, Tübingen 2012, p. 125. Gracias a Arthur Laisis de Par la Foi por compartir este importante dato..
  • La tres veces bienaventurada.

Este honor a María alcanza su cumbre cuando Zuinglio dice que «ella está muy por encima de todos los seres creados». Por supuesto, María es una criatura, pero ella destaca entre todas. Zuinglio no solo expresó este honor en sus escritos teológicos, sino también en un sermón, escrito en el año 1522, titulado «la virginidad perpetua de María la Madre de Jesucristo nuestro Salvador», presentándola como un ejemplo de inocencia, pureza y fe. Pero nada de esto significa que ella sea digna de honor divino. De hecho, ella misma es «reverentemente devota a Dios, su Hijo», y, nuevamente, ella no aceptaría «la adoración debida a la Deidad». 

Zuinglio es un buen ejemplo de la típica relación protestante con María: no le rendimos honor divino, pero sí humano, a causa de la dignidad de su persona. Para rendirle este honor no es necesario ofrecerle oraciones ni arrodillarse ante una imagen suya; es tan simple como llamarla virgen, bienaventurada o Madre de Dios, y considerarla un ejemplo de fe y piedad, tal como la Escritura nos la presenta.

Notas

  1. Refutation of the Articles of Zwingli by John Eck, vol. 2 en The Latin Works and Correspondence of Huldreich Zwingli (Heidelberg Press: Filadelfia, 1929), pp. 113-114. Ed. Samuel Macauley Jackson y Clarence Nevin Heller. La traducción es mía.
  2. A Short and Clear Exposition of the Christian Faith II, vol. 2 en The Latin Works and Correspondence of Huldreich Zwingli (Heidelberg Press: Filadelfia, 1929), pp. 113-114. Ed. Samuel Macauley Jackson y Clarence Nevin Heller. La traducción es mía.
  3. La mención de Zuinglio de la inmaculada concepción puede resultar sorprendente; en su tesis doctoral sobre la literatura alemana mariológica de los siglos XV y XVI (Marias Verschwinden. Metaphorische Umgestaltung Marias in der Literatur Nürnberger de 15. und 16. Jahrhunderts und bei Luther, Munich, 2017), Julia Schmeer especifica que el rechazo a la mediación mariana de la gracia de Dios es unánime entre los reformadores, y fundamenta su crítica al culto mariano; sin embargo, esto no impidió que Zuinglio creyera que María estaba totalmente preservada del pecado; no la consideraba «en absoluto como una cristiana ordinaria, sino como un testigo exaltado de la gracia que Dios envía», concluye Christoph Burger, «Spätmittelalterliche und reformatorische Marienpredigten”, en J. Haberer, B. Hamm (ed.), Medialität, Unmittelbarkeit, Präsenz. Die Nähe des Heils im Verständnis der Reformation, Tübingen 2012, p. 125. Gracias a Arthur Laisis de Par la Foi por compartir este importante dato.

Estudiante de teología (Universidad Católica de Oriente). Editor de Irenismo Reformado y Agustinismo Protestante. Miembro de la Iglesia Presbiteriana 'Gracia y Verdad' (Medellín, Col).

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