¿Quién fue Zacarías Ursino? (1534-1583)

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La siguiente biografía de Zacarías Ursino es una adaptación y resumen que he hecho de la biografía escrita por el DR. C. B. Hundeshagen en la introducción de The Commentary of Dr. Zacharaias Ursinus on the Heidelberg Catechism (trad. Rev. G. W. Williard, A. M.).

Zacharias Bär (Ursinus es el latín para ‘Bär’), o Zacarías Ursino, nació el 18 de julio de 1534 en Breslau (Alemania). Sus padres fueron Andreas Bär, diácono de la Iglesia María Magdalena en Breslau, y Anna Roth, una mujer noble. Ursino mostró sus virtudes intelectuales desde la infancia y a la edad de 16 años fue enviado a la Universidad de Wittenberg, donde estudió 7 años y estuvo bajo la tutela académica del reformador Felipe Melanchthon (1497-1560).

Para profundizar en sus estudios, en el año 1577 viajó por las ciudades más importantes de la Reforma: Heidelberg, Estrasburgo, Basilea, Zúrich, Lausana y Ginebra y de vuelta a Wittenberg. Durante este viaje conoció al reformador francés Juan Calvino, quien le obsequió sus obras con dedicatoria incluida. Posteriormente, se mudó a Zúrich (1560), donde se relacionó con los reformadores Enrique Bullinger y Pedro Mártir Vermigli, sintiendo hacia este último una gran admiración.

En Heidelberg, el príncipe elector Federico III quería llevar a Vermigli a su territorio para que se encargara de la educación teológica de la iglesia; pero Vermigli, excusándose en su avanzada edad, recomendó en su lugar al joven Ursino. Este se mudo a Heidelberg, donde llegó a ser muy conocido y colaboró para hacer de la ciudad la Ginebra de Alemania. Allí su primer trabajo fue ser presidente de un seminario para predicadores que era parte de la Universidad de Heidelberg. Luego Ursino obtendría el grado de doctor (1562) y ocuparía la cátedra de dogmática de la universidad, que había sido ocupada antes por Caspar Oleviano (1536-1587). Después de 6 años en el cargo renunció y fue reemplazado por el italiano Girolamo Zanchi (1515-1590).

Federico III vio la necesidad de una instrucción catequética y uniforme de la fe cristiana, por lo que encargó a Ursino y Oleviano esbozar un catecismo para la iglesia en Heidelberg. Para este nuevo catecismo se inspiraron en los catecismos ya existentes y especialmente en los de Calvino y el reformador polaco Jan Łaski (1499-156). De esta labor surgió el Catecismo de Heidelberg (1563), que serviría además como una confesión de fe para la iglesias reformadas de Heidelberg e incluso de otros lugares como Holanda.

Años después Ursino se vería obligado a dejar Heidelberg, debido a la sucesión de un nuevo príncipe luterano y la persecución contra los reformados. Halló refugio en Neustadt (1578), donde enseñó en la academia reformada de dicha ciudad (el Casimirianum). Por este tiempo escribió un comentario al Catecismo de Heidelberg y una refutación a la Formula de la Concordia (1577), el cual fue el último escrito público de Ursino. Al final del año 1582 cayó enfermo hasta que al siguiente año murió un 6 de marzo a las 6 de la tarde. De su fe y gozo en sus últimas horas dio testimonio su colega y amigo Franciscus Junius (1545-1602). Fue enterrado en la iglesia de Neustadt y su epitafio dice así: «Un gran teólogo; un objetor de errores con respecto a la persona de Cristo y su Santa Cena; poderoso con su boca y pluma; un filosofo sagaz, un hombre sabio y un instructor cuidadoso de los jóvenes».

 

Estudiante de teología (Universidad Católica de Oriente). Editor de Irenismo Reformado y Agustinismo Protestante. Miembro de la Iglesia Presbiteriana 'Gracia y Verdad' (Medellín, Col).

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