Por qué amo los Cánones de Dort

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No recuerdo el momento preciso cuando me topé por primera vez con los Cánones de Dort. Solo recuerdo que fue durante la universidad en el laboratorio de computación de mi dormitorio. Pero lo importante es que enseguida me enamoré de los Cánones al descubrir las raíces de mi fe y de la santa iglesia católica. Mientras mi mente era iluminada con la verdad, mi corazón fue avivado con asombro, humildad y alabanza al Dios trino que me salvó por Su gracia.

Como pastor he tomado muchas notas sobre los amados Cánones, he leído todo lo que he encontrado sobre ellos, los he enseñado en mi congregación en la escuela dominical e incluso los he usado como guías para predicar las doctrinas de la Palabra. Sabiendo que pronto se cumplirían 400 años de este Sínodo de 1618-1619 (una asamblea de líderes eclesiásticos y políticos de alrededor de Europa en la ciudad holandesa de Dordretch), quise armar algo como lo que hice hace algunos años con otra confesión de fe de la reforma (la Confesión Belga). Estoy agradecido con The Davenant Institute por decidir aliarse conmigo para imprimir mi estudio e investigación. Dado que este libro tuvo su lanzamiento público, permítame ofrecerle cuatro razones por las que amo los Cánones de Dort, las cuales encapsulan lo que trata Grace Worth Fighting For.

En primer lugar, amo los Cánones de Dort porque expresan la gracia de Dios para los pecadores. Cuando los lea por usted mismo verá que no describen simplemente desde lejos doctrinas estáticas; más bien profesan la gracia personal de Dios para los pecadores personales. Una de las razones por las que escribí este libro es debido a cuán prevalentes son estas caricaturas y malas interpretaciones del «calvinismo» en los círculos cristianos evangélicos. No puedo contar cuán a menudo los visitantes o miembros de nuestra congregación (que tratando de explicarles a sus amigos) me preguntan de qué trata la «predestinación». Me gusta animarlos a dar un paso atrás y hablar acerca del Dios de la predestinación, de modo que sea personal. Al leer los Cánones por usted mismo, verá que, contrario a la opinión popular, la «doble predestinación» (que en sí misma debe ser definida cuidadosamente) no está en cada esquina, controlando cada otra doctrina. Verá que la predestinación no es un dogma central en el sistema teológico reformado; está allí, pero solo porque Dios la revela como una expresión de su gracia.

En segundo lugar, amo los Cánones de Dort porque expresan y aplican la teología católica a una controversia particular. En otras palabras, si usted va a los Cánones solo habiendo leído su devocional diario de Boettner, Hoeksema, Sproul o Steele & Thomas y espera la confirmación de estos exponentes de la «perspectiva reformada» de uno de los pétalos del TULIP, entonces está por ser sorprendido. ¿Usted piensa que los reformados hicieron un quiebre limpio con las versiones medievales de la elección y reprobación? Piénselo de nuevo. ¿Usted cree que «Cristo murió por los elegidos y ya» es la postura reformada de la llamada «expiación limitada»? Siga leyendo. ¿Qué hay del artículo de los Cánones sobre la «gracia irresistible«? Los reformados en el tiempo de Dort aborrecían esa palabra «irresistible». ¿»Una vez salvo siempre salvo» es la postura reformada sobre la perseverancia, no? Como dije, las sorpresas abundan. Esta es una de las áreas en las que he crecido a lo largo de los años mientras he leído, estudiado y enseñado las llamadas «doctrinas de la gracia». Parece que la naturaleza humana gravita a los extremos, como vemos en nuestro discurso político nacional; tristemente hacemos lo mismo en nuestra teología. Los Cánones, como la definición de varios aspectos de la gracia de Dios, irónicamente exponen una postura católica y consensual y no un calvinismo rabioso escupe fuego.

En tercer lugar, amo los Cánones de Dort porque expresan una perspectiva realista de la naturaleza humana y de la vida cristiana. Como dije antes, los Cánones no son simplemente una perspectiva general del calvinismo filosófico; son acerca de la gracia personal de Dios para las personas. Lo que verá al leerlos es que fueron escritos por verdaderos hombres. Estos fueron hombres que fueron profesores de estudiantes jóvenes e inmaduros; hombres que pastorearon en parroquias de bajo nivel educativo; hombres que pastorearon en ciudades donde el eslogan era «lo que pasa en Dordrecht se queda en Dordrecht». Los Cánones están llenos de profundidad pastoral: hay todo tipo de personas que responden de diversas maneras a la gracia de Dios en Jesucristo. Incluso dentro de la comunidad de cristianos, hay creyentes firmes, hay creyentes débiles, hay los que tienden a tropezar y caer, y hay los que están en el medio. Debido a nuestra variada experiencia humana del pecado y la gracia, los pastores no deben lidiar con todos de la misma manera. Este tema se repite en la discusión de los Cánones sobre la seguridad de la fe.

En cuarto lugar, amo los Cánones de Dort porque expresan mucho más que el TULIP. «¿Tú no crees en el TULIP?» Esa es una de las cosas comunes que escucho cuando le digo a las personas que soy un pastor reformado. TULIP (en inglés) es el acrónimo para depravación total, elección incondicional, expiación limitada, gracia irresistible y perseverancia (o preservación) de los santos. Es supuestamente lo que el Sínodo de Dort decidió contra los arminianos. Sin embargo, esta es una simplificación americana del siglo diecinueve, que de hecho reordena el orden de los Cánones, y que hubiese sido un acrónimo imposible para un holandés del siglo diecisiete dado que su palabra para «tulip» hubiese sido tulp. Como he dicho, los Cánones de Dort tratan de la gracia de Dios, no de doctrinas distantes y separadas. E incluso cuando se discuten esas doctrinas como aspectos de la gracia sublime de Dios, lo hacen desde una aproximación integral de las Escrituras, conscientes del pasado cristiano católico y con muchas aplicaciones prácticas. Por ejemplo, si usted lee una introducción moderna al TULIP es probable que no lea nada sobre el problema practico que presenta la predestinación a los padres cristianos cuyo hijo o hija acaba de morir. ¡Pero los Cánones lo hacen!

Amo los Cánones de Dort. Los amo por proclamar quién es Dios: un Dios lleno de gracia. Los amo por ser católicos y no insulares. Los amo por ser las expresiones de hombres reales dirigidas a mí, un hombre pecador real. Los amo porque no solo me dan cinco pétalos de un tulipán; me llevan a las raíces de esos pétalos.

Lo animo a tomar y leer los Cánones de Dort y ser cautivado (nuevamente) con el amor del Dios que proclaman.

Publicado en The Davenant Institute. Traducido por Romel Quintero.

El Rev. Daniel R. Hyde es el ministro principal de Oceanside Reformed Church en Oceanside, California. Es el autor de 'Una iglesia bien ordenada' y 'De la pluma del pastor Pablo'.

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