¿Es nestoriana la cristología reformada? (1)

1

La cristología fue ciertamente un asunto en el tiempo de la Reforma. Aunque los Reformadores siempre mantuvieron su consistencia con Calcedonia y las confesiones de la iglesia antigua, algunas veces fueron acusados falsamente de variaciones y herejía, usualmente por los luteranos. Y aunque estas acusaciones casi siempre estaban motivadas por desacuerdos en otros temas teológicos (al igual que hoy), estas sirvieron para aclarar y expandir el uso y significado de los términos teológicos. También dieron a los teólogos reformados la oportunidad de explicar mejor lo que querían decir y lo que creían acerca de la persona de Cristo. Al hacerlo, los Reformados demostraron ser los más lógicamente consistentes y retóricamente avanzados de todos los teólogos, y nuestra mala interpretación moderna de sus palabras no es culpa de ellos, sino que más bien indica nuestra falta de familiaridad con su rigor filosófico y filológico1Bajo esta convicción, en realidad dudaba en escribir este ensayo. Mi temor era que solo le estaría diciendo al lector que consulte otras fuentes tempranas. Sin embargo, después de reflexionar, ha quedado claro que una exhortación a leer a los escolásticos protestantes (o incluso a Bavinck, Berkhouwer y Berkhof) es realmente necesaria. Todavía tienen que ser mejor manejados..

Acusar a los reformados de nestorianismo es una vieja jugada en la historia de la teología. Los luteranos levantaron esa acusación cuando los Reformados se negaron a admitir que las propiedades de la naturaleza divina eran comunicadas a las propiedades de la naturaleza humana en cristo. En lugar de ello, los Reformados dijeron que eran comunicadas a la persona de Cristo, interpenetrando pero no mezclando (porque son naturalezas cualitativamente diferentes)2Harry Wolfson, en su libro The Philosophy of the Church Fathers (Harvard University Press, 1970), explica el origen y significado patrístico de este tipo de lenguaje. Él muestra que los conceptos filónicos y estoicos de «unidad» fueron invocados para explicar cómo dos naturalezas pueden ser inseparables y a la vez distintas. También muestra la complejidad y variación de la terminología entre los Padres de la Iglesia. Véase especialmente las páginas 387–433.. También estaba el famoso extra calvinisticum, que era una explicación del amplio principio de finitum non capax infiniti3Para una defensa de estos conceptos, véase Edward David Willis, Calvin’s Catholic Christology: The Function of the So-Called Extra Calvinisticum in Calvin’s Theology (Brill, 1966).. Estas distinciones, aunque impopulares entre algunos pensadores contemporáneos, son realmente una articulación consistente de la distinción entre naturaleza infinita y naturaleza finita, o el Creador y la criatura. No significaban que no podía haber una relación personal entre las dos –ciertamente, los reformados insistieron en que solo el pecado impide esta relación y no algún tipo de barrera metafísica, y, de hecho, la noción Reformada de infinitud permite que lo infinito interpenetre lo finito sin perder nada de su naturaleza o cambiar la naturaleza creada–, sino que más bien mostraban cuidadosamente que las dos naturalezas no estaban mezcladas o confundidas. 

BRUCE MCCORMACK

Bruce McCormack ha escrito un breve ensayo resaltando las preocupaciones particulares que acompañan a la cristología reformada hoy en día. Originalmente publicado en un blog que ha sido eliminado del internet, el ensayo aún existe en el internet4El ensayo, llamado «Reformed Christology and the Westminster HTFC Report: A Critical Comment», fue publicado originalmente en http://aboulet.com/2008/05/20/reformed-christology-and-the-westminster-htfc-report/. Ahora puede ser accedido aquí. El ensayo también ha aparecido en varios blogs ortodoxos orientales, a menudo citado entusiasmo como prueba positiva de que los Reformados son inconsistentes con la ortodoxia de Calcedonia. Véase http://castleman711.wordpress.com/2011/03/02/all-reformed-need-to-read-this-part-1-mccormack/, http://energeticprocession.wordpress.com/2008/06/15/a-deformed-christ/, and http://medievaltriad.blogspot.com/2012/02/not-all-who-are-alexandrian-are.html.. Debe señalarse que el proyecto de McCormack es específico y algo idiosincrásico5De hecho, la ocasión para escribir el ensayo fue la controversia sobre la controvertida doctrina de las Escrituras de Peter Enns. McCormack argumentó que un fuerte énfasis en la unidad divina en el ámbito de la autoría bíblica sería contrario al supuesto énfasis reformado en la doble actividad en la persona de Cristo. Este es un argumento complicado y, en mi opinión, seriamente defectuoso, aunque solo examinaré sus afirmaciones históricas particulares sobre la cristología reformada. También se debe tener en cuenta que McCormack está trabajando para modificar aún más la tradición reformada lejos de la teología clásica (muy evidente en su rechazo de la impasibilidad), y, por lo tanto, no representa ningún tipo de lectura tradicional de los reformadores.. Él no tiene el propósito de criticar la tradición reformada, pero, desafortunadamente, en la era del viejo oeste digital, sus argumentos han sido usados a favor de otros argumentos diferentes, con un efecto desafortunado. Esto muestra cómo (como siempre ha sido el caso en la cristiandad) los problemas académicos rápidamente pueden convertirse en problemas pastorales. Aunque el ensayo de McCormack  puede ser criticado exclusivamente en términos históricos, el uso de su ensayo por apologistas agresivos antireformados es un asunto diferente y, ciertamente, en parte, el objeto del presente estudio. McCormack hace varias afirmaciones en su ensayo, algunas de ellas útiles y sugestivas. Desafortunadamente, su ensayo está caracterizado por generalizaciones apresuradas y unas pocas falsas conclusiones. Aunque es verdad que la  genealogía de la cristología reformada es más específica y matizada que una mera recitación de Calcedonia6Por supuesto, la interpretación adecuada de Calcedonia es en sí misma disputada., no es verdad que los reformados admitieron ser inconsistentes con Calcedonia, ni es el caso que se declararan innovadores y fueran más allá de la lógica y los principios de la cristología tradicional. Ciertamente, ellos no hubieran dicho que su cristología «nació del conflicto con los luteranos», sino que, más bien, hubieran dicho que la controversia eucarística fue una oportunidad para pulir compromisos teológicos existentes. McCormack también dice que los Reformados resistieron «una instrumentación de la naturaleza humana». Esto tampoco es acertado. Todo depende del significado y los usos de los términos. Aunque los Reformados buscaron enfatizar la integridad plena de la naturaleza humana en Cristo, completa con su mente, voluntad y energía, requiriendo así un tipo de agente humano, también mantuvieron la primacía de la persona divina. Esto lo trataremos con más amplitud en un momento. 

Otras afirmaciones históricas confusas hechas por McCormack son que los reformados interpretaron Calcedonia como una victoria nestoriana7Él no lo declara explícitamente de esta manera. McCormack escribe: «Hay, como ven, una ambigüedad en el corazón de la definición de Calcedonia en lo que concierne a la ‘Persona’ (…) hay quienes, apoyándose fuertemente en la primera de estas formulaciones, dicen que la Fórmula otorga cierta victoria a Nestorio. Pero también hay quienes dicen que es la teología de Cirilo la que triunfó en Calcedonia. En el primer grupo se encuentran Aloys Grillmeier y Brian Daley; en el segundo, John McGuckin. Mi opinión es que una lectura cuidadosamente contextualizada de la Definición mostrará que es la segunda de estas opiniones la correcta. Pero aquí está la cosa: la teología reformada clásica claramente estaba del lado de la primera de estas opciones, no de la segunda». Aún así, la insinuación es clara. Los Reformadores entendieron la teología de Calcedonia a la manera de Grillmeier y Daley, es decir, como una «cierta victoria para Nestorio». McCormack agrega que está convencido de la opinión contraria con respecto a Calcedonia, pero quiere dejar claro lo que piensa que pensaron los Reformadores, y lo que cree que probablemente estaban haciendo, que era, según él, alejarse de la verdadera intención del concilio.; que Enrique Bullinger, en la Segunda Confesión Helvética, defendió dos «hipóstasis» en Cristo, y que el uso de Juan de Damasco hizo que los teólogos reformados articularan una «persona compuesta»8McCormack escribe: «La ‘persona’, según esta enseñanza, no es simplemente el Logos como tal, sino es verdadero Dios y verdadero hombre: las dos naturalezas se han unido para formar una sola persona». McCormack no es claro en cuanto a si esta posición es consistente con Calcedonia, aunque la usa para respaldar la afirmación de que la posición Reformada era, al menos, en algunos aspectos, distinta de Calcedonia.. Estas afirmaciones tendrán que ser aclaradas, y será nuestro propósito hacer esto analizando las figuras mencionadas por McCormack, así como otros escritores Reformados cercanos al contexto. Mediante un examen cuidadoso del contexto y uso de los términos, mostraremos que no hay inconsistencia con Calcedonia ni con el consenso patrístico.

LA POSICIÓN REFORMADA SOBRE EL NESTORIANISMO

Aunque los Reformados a menudo han sido acusados de nestorianismo, sería un concepto innovador insinuar que los Reformados reconocieron esta acusación. Es verdad que Pedro Mártir Vermigli dice que Cirilo de Alejandría, el mayor oponente de Nestorio, hizo «declaraciones exageradas»9Dialogue on the Two Natures in Christ, translated and edited with an Introduction and Notes by John Patrick Donnelly, PML, vol. 2 (Kirksville, MO: Sixteenth Century Essays & Studies, 1995), 59., y algunas veces «expresó ese sentido» que «ofendía a muchas personas»10Ibid., 61.. Sin embargo, Vermigli en realidad vindica a Cirilo, apelando a «la interpretación dada por el mismo Cirilo», el entendimiento correcto de la communicatio idiomatum y las declaraciones conciliares de Éfeso y Calcedonia, asumiendo que Cirilo es interpretado adecuadamente por estos11Ibid.. Vermigli también declara que Nestorio «despedazó las naturalezas» de Cristo y, por lo tanto, «aborrecemos y nos apartamos de Nestorio». Estas no son exactamente defensas obvias de Nestorio1259.

Juan Calvino escribe: «Debemos sentir horror de la herejía de Nestorio, el cual dividiendo, más bien que distinguiendo las naturalezas de Jesucristo, se imaginaba en consecuencia un doble Cristo»13Institución 2.14.4.. Él añade que Éfeso «con toda razón» condenó a Nestorio. En lugar de intentar rehabilitarlo, Calvino dice que su enseñanza era una «herejía» y una «imaginación»14Ibid 2.14.5..

Girolamo Zanchi, en su Confesión de la religión cristiana, dice:

Por lo tanto, reconocemos y confesamos contra Nestorio que en Cristo solo hay una persona y ella eterna, simple y perfecta, la cual permanecerá para siempre, a saber, la persona del sempiterno Hijo de Dios. Además, que a esta persona eterna vino en el tiempo no otra persona, sino otra naturaleza, a saber, la naturaleza del hombre, y esta no como parte de esa persona que la tomó, sino como una cosa muy distinta a esta y aun así tomada por ella en la unidad de la misma15Confession of Christian Religion 11.7, ed. Baschera and Moser (Brill 2007), 209..

Luego pasa a incluir en su lista de errores rechazados a los «nestorianos, que negaron la verdadera unión de la naturaleza humana con la persona del Hijo y establecieron dos personas en Cristo, y dos Hijos, el Hijo de Dios y el Hijo el hombre»16Ibid 11.16, 227.. En su posterior Observaciones, Zanchi cita a Cirilo contra los nestorianos17Observations of the same Zancius Uppon His Owne Confesion. En su Apéndice al capítulo once, rechaza «la opinión impía de Nestorio»18Ibid., 639.. Consistentemente cita a Cirilo, León y Vigilio contra Nestorio. 

En el tercer libro de Richard Field (1561–1616) de su obra De la iglesia, vemos un intento de revisión histórica con respecto al nestorianismo. Sin embargo, el argumento de Field no es una vindicación de Nestorio, sino más bien de esas iglesias que han sido identificadas con su nombre. Field no argumenta que Nestorio no es un nestoriano, sino que los «nestorianos» no son realmente nestorianos. Field escribe: 

Cuál fue la herejía de Nestorio es conocido por todos. Porque él profesó creer que el hijo de María es un hombre divino, y que Dios está con él, pero no reconoció que es Dios, y, por lo tanto, no concedía que se dijera verdaderamente que María es la madre de Dios. Pero los que ahora son llamados nestorianos reconocen que Cristo es Dios perfecto y hombre perfecto, desde el momento de su concepción, y que María puede ser llamada correctamente la madre del Hijo de Dios, o de la Palabra eterna, pero piensan que no es apropiado llamarla la madre de Dios, no sea que se piense que ella concibió y llevó la naturaleza divina de las tres personas; el nombre de Dios que contiene al Padre, Hijo y Espíritu Santo19Of the Church, 3.1, 3rd ed. (Oxford, 1635), 127..

Observe que Field dice que Nestorio sostuvo una herejía. Él luego defiende a las iglesias y  los cristianos que a menudo son llamados «nestorianos» pero que en realidad no lo son. Más adelante en su libro, él defiende a Teodoro de Beza de acusaciones de nestorianismo. Él explica que Beza usó una expresión de «dos uniones hipostáticas» en Cristo, pero que esto fue en explicación de la plenitud de la naturaleza humana asumida por Cristo y no una afirmación de una sustancia como tal aparte del Logos divino203.33, pp. 307–308. Field escribe: «Beza, dice él, enseña que hay dos uniones hipostáticas en Cristo; ergo, dos hipóstasis o personas; la cual era la herejía de Nestorio. La consecuencia de este argumento es demasiado débil para forzar la conclusión prevista; porque cuando Beza dice que hay dos uniones hipostáticas en Cristo, la del cuerpo y el alma, la otra de la naturaleza de Dios y el hombre, no concibe que la unión del cuerpo y el alma en Cristo haga a una subsistencia o persona humana distinta o diferente de la del Hijo de Dios (porque en todas partes confiesa que la naturaleza humana de Cristo no tiene subsistencia sino la del Hijo de Dios comunicada a ella); por lo tanto, la llama una unión hipostática, ya que naturalmente causa una subsistencia o persona humana finita y distinta, y así lo habría hecho aquí, si la naturaleza que fluye de esta unión no hubiera sido asumida por el Hijo de Dios, y así impidió y se abstuvo de subsistir en sí mismo, y personalmente sostenida en la persona del Hijo de Dios. Esta doctrina está tan lejos de la herejía que puede sospecharse de una malicia más que ordinaria de quien la traduzca como herética; sin embargo, Beza, para callar la boca de tan clamorosos adversarios, hace mucho corrigió y modificó esta forma de discurso que a veces había usado». Se disiparía mucha ansiedad innecesaria si solo los comentaristas modernos fueran tan juiciosos como Field.. La explicación de Field de la teología de Beza será útil más adelante, pero por ahora nuestro punto es simplemente mostrar que Nestorio no es afirmado como un precedente correcto y útil, sino que más bien se asume como herético. 

Quizás si ningún otro teólogo Reformado puede ayudarnos en nuestra búsqueda de una cita positiva de Nestorio, podemos ir a Bullinger. Después de todo, Bullinger es el hombre acusado de afirmar directamente dos hipóstasis en Cristo. Seguramente, él tiene algo amable que decir de Nestorio. Veamos lo que Bullinger piensa: «Nestorio, queriendo evitar un pozo, cayó en una fosa»21Decades, 4th Decade, 6th Sermon, vol. 3 (Parker Society ed.), 261.. La nota editorial en el margen explica que esta expresión significaba que la solución fue peor que el problema inicial. Hoy diríamos que fue de mal en peor. De hecho, Bullinger se refiere a Cirilo de Alejandría como «bienaventurado padre»22Ibid, 257.. A lo largo de los escritos de Bullinger sobre el tema, vemos referencias positivas a Cirilo, Teodoreto, Agustín, Vigilio, Dámaso y Juan de Damasco. Pero en cuanto a Nestorio, lo mejor que podemos encontrar es que este fue «injurioso a la Escritura y la verdadera fe»23268.. De hecho, el supuesto capítulo (11) controversial de la Segunda Confesión Helvética se asegura de declarar: «Detestamos el dogma de los nestorianos que hacen dos cristos de Uno y disuelven la unidad de la Persona». El latín original solo lo empeora: «abominamur».

En la próxima entrega se analizará con más detalle la postura de Bullinger. 

Es el pastor asociado de Faith Presbyterian Church en Vancouver, British Columbia. Escribe sobre teología, historia y teoría política, y ha enseñado en Jr. High y High School. Es el fundador y editor general de The Calvinist International, una revista en línea de humanismo cristiano y teología política, y es uno de los directores del Davenant Institute.

Related Posts

1 Response

Leave a Reply