La Concordia de Wittenberg (1536): sobre el bautismo infantil

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Primera parte

A continuación se muestra la segunda sección (sobre el bautismo) de la Concordia de Wittenberg, cuya primera parte trata la Cena del Señor, la cual compartí aquí. Es una fuerte afirmación de la propiedad y necesidad del bautismo infantil y fue suscrita por todos los mencionados en la publicación anterior, aunque algunos de sus particulares no serían recibidos con consenso en algunas partes de la comunidad internacional reformada. En su exposición, ellos intentan mantener unida la eficacia sacramental con la necesidad de la fe. El intento de cumplir con este objetivo se llevaría a cabo de manera diferente en las décadas que siguieron a través de una articulación y despliegue más contundente de la doctrina del pacto, aunque algunos aspectos están presentes en forma de semilla en la apertura de la sección.

TEXTO

Sobre el bautismo.

Con respecto al bautismo de infantes, todos han acordado sin duda que es necesario que los infantes sean bautizados. Porque, dado que la promesa de salvación pertenece también a los infantes, y dado que no pertenece a los que están fuera de la iglesia, es necesario que sea aplicado a los infantes mediante el ministerio, y que los una a los miembros de la iglesia. Y dado que se dijo acerca de los infantes que están en la iglesia: «No es la voluntad del Padre que uno de ellos perezca», se acordó que la remisión del pecado original y la donación del Espíritu Santo, quien es eficaz en ellos en proporción a su desarrollo [pro ipsorum modo], se producen en los bebés a través del bautismo. Porque rechazamos el error de aquellos que imaginan que los bebés complacen a Dios y se salvan sin alguna acción de Dios, ya que Cristo dice claramente: «A menos que alguien haya sido renovado del agua y del Espíritu, no podrá entrar en el reino de los cielos». Por lo tanto, aunque no entendemos de qué tipo es esa acción de Dios en los infantes, sin embargo, es cierto que se producen nuevos y santos movimientos en ellos, así como también se estaban produciendo nuevos movimientos en Juan [el Bautista] cuando estaba en el vientre. Porque aunque no hay que pensar que los infantes entienden, sin embargo, esos movimientos e inclinaciones hacia creer en Cristo y amar a Dios son de alguna manera similares a los movimientos de la fe y el amor. Esto queremos decir cuando decimos que los bebés tienen fe. Porque hablamos de esa manera por la siguiente razón: para que se pueda entender que los infantes no se vuelven santos y salvos sin la acción divina en ellos.

Por lo tanto, aunque es costumbre en todas partes que el bautismo se administre públicamente en ciertos días, sin embargo, a los hombres se les debe enseñar que, si existe algún peligro para la vida de los bebés, deben procurar que se bauticen antes, y los ministros deben otorgar el bautismo a tales personas1La traducción del latín es del Dr. Hutchinson..

Signatarios 

Los siguientes se suscribieron:

Dr. Wolfgang Capito, ministro de la iglesia en Estrasburgo.

Mr. Martín Bucero, ministro de la iglesia en Estrasburgo..

Lic. (?) Martin Frecht, ministro de la Palabra de la iglesia en Ulm, Licentiate.

Lic. (?) Jacob Otther, licenciado de teología, ministro de la iglesia en Esslingen.

Mr. Bonifacius Wolfhart, ministro de la Palabra de la iglesia en Augsburgo.

Wolfgang Musculus, ministro de la Palabra de la iglesia en Augsburgo.

Mr. Gervasius Scholasticus, pastor de la iglesia en Memmingen.

Mr. Johann Bernard, ministro de la iglesia en Frankfurt.

Martinus Germani, ministro de la iglesia en Furfeld.

Mr. Matthäus Alber, pastor de la iglesia en Reutlingen.

Johannes Schradinus, diácono en Reutlingen.

Martín Lutero, doctor en Wittenberg.

Justus Jonas, doctor.

Caspar Cruciger, doctor.

Johannes Bugenhagen, doctor en Pommern.

Felipe Melanchthon.

Justus Menius de Eisenach.

Friedrich Myconius de Gotha.

Dr. Urbanus Rhegius, superintendente de las iglesia del Duchy de Lüneburg.

Georg Spalatin, pastor de la iglesia en Altenburg.

Dionysius Melander, ministro de la iglesia en Kassel.

Y muchos otros.

Todos se suscribieron. Propuesto y concluido el lunes luego de Exaudi Sunday, 29 de Mayo de 1536.

Este artículo fue publicado originalmente en The Calvinist International. Traducido por Romel Q.

Profesor de clásicos en Hillsdale College.

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