¿Por qué algunos se salvan y otros no? (Ursino)

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Zacarías Ursino, en su comentario al Catecismo de Heidelberg, responde la pregunta de por qué algunos se salvan y otros no. Esto, a su vez, lo hace dentro de la respuesta a la pregunta 20 del Catecismo:

P. 20. ¿Son salvados por Cristo todos los hombres que perecieron en Adán?

Ursino dice que la respuesta a la pregunta del catecismo consta de dos partes, las cuales desglosaré a continuación.

La experiencia y la Palabra de Dios, dice él, claramente prueban que no todos los hombres se salvan. Entre varios pasajes, él cita el siguiente para probar su afirmación: «El que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él» (Juan 3:36). Así que, evidentemente no todos los hombres se salvan. ¿Pero a qué se debe que no todos se salven? Ursino es claro en que no se debe a alguna «insuficiencia de mérito y gracia en Cristo». Todo lo contrario: «La expiación de Cristo es por los pecados de todo el mundo, en lo que respecta a la dignidad y suficiencia de la satisfacción que hizo». En otras palabras, la satisfacción de Cristo es suficiente para todos los hombres. No hay ninguna insuficiencia en ella. ¿Qué, entonces, impide que todos los hombres se salven? Respuesta: la incredulidad. Ursino dice: «Los hombres rechazan los beneficios de Cristo ofrecidos en el evangelio, y así perecen por su propia culpa, y no a causa de alguna insuficiencia en los méritos de Cristo». 

Pero que algunos se salvan, dice Ursino, también es «evidente». Por ejemplo, las Escrituras dicen: «Por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos» (Isaías 53:11). Así que, claramente algunos hombres se salvan. Pero ¿por qué estos hombres se salvan? ¿Qué los distingue de los anteriores, por los cuales Cristo también hizo satisfacción? Adivinaste: la fe. Dice Ursino: «La razón por la cual solo los que creen son salvos, es que solo ellos se aferran y abrazan los beneficios de Cristo».

Ursino concluye lo siguiente de su respuesta: «La suma de todo este asunto es que, aunque la satisfacción de Cristo, el mediador de nuestros pecados, es perfecta, aun así no todos obtienen la liberación a través de Él, sino solo aquellos que creen en el evangelio y se aplican a sí mismos los méritos de Cristo mediante la fe verdadera». Cristo hizo satisfacción por todos, pero algunos la aplican y otros no. Esto se debe a que la satisfacción de Cristo es para todos en cuanto a su suficiencia, pero no en cuanto a su aplicación. Ursino expresa esto con más claridad en su comentario a la pregunta 37 del Catecismo:

«Cristo hizo satisfacción por todos, en lo que respecta a la suficiencia de la satisfacción que hizo, pero no en lo que respecta a la aplicación de la misma».

¿Por qué algunos se salvan y otros no? Por la aplicación que cada uno hace de la satisfacción de Cristo: «Solo son salvos quienes se aplican la satisfacción por la fe»1Ursino reconoce que «la razón por la que no todos los hombres creen, ni se aplican estos beneficios a sí mismos, es una cuestión más profunda». Entonces cita Romanos 9:18.. ¿Para Ursino qué texto de la Escritura prueba esto? Curiosamente uno muy conocido: «De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna» (Juan 3:16).

Estudiante de teología (Universidad Católica de Oriente). Editor de Irenismo Reformado y Agustinismo Protestante. Miembro de la Iglesia Presbiteriana 'Gracia y Verdad' (Medellín, Col).

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