Sobre la distinción de pecado mortal y venial

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Introducción

En la época actual, muchos cristianos suelen hacer afirmaciones rígidas que defienden sin moderación alguna, dejando así poco lugar para la sabiduría. Hay muchas afirmaciones de este tipo, pero hay una en particular que está vinculada con la distinción de pecado mortal y venial. Algunos suelen afirmar que «los protestantes rechazan la distinción pecado mortal y venial», y para probarlo suelen citar algunos reformadores y teólogos reformados (e. g., Juan Calvino). El propósito de este escrito no es refutar absolutamente esta afirmación, sino mostrar los sentidos en que es verdadera y falsa.

Es verdadera…

En el periodo patrístico, los términos «venial» y “mortal” tenían su razón de ser en la disciplina eclesiástica, y se manejaron como términos universales/genéricos, que servían como punto de partida para otras distinciones de pecados. Luego, en el periodo medieval temprano y tardío, esta terminología fue desglosada y matizada. Así, ciertos entendimientos de pecado «mortal» y «venial» producidos en el contexto medieval, serían rechazados de forma unánime por los protestantes (luteranos y reformados). Especialmente los entendimientos que serían normativos en el romanismo. Dos de esos entendimientos rechazados fueron los siguientes: 1. Que el pecado mortal es capaz de matar la gracia de la justificación que reside en los regenerados. 2. Que los pecados considerados veniales no merecen la ira ni la maldición de Dios por ser menos graves. Bajo esos dos entendimientos, sostener la distinción era visto como repudiable en la Reforma, ya que trastoca varias doctrinas fundamentales. Así que, en este sentido, la afirmación es verdadera.

Es falsa…

Entre los reformadores, Felipe Melanthon1Philip Melanchthon’s 1559 Loci Praecipui Theologici, The Chief Theological Topics, published by CPH in 2011. From Locus 11, The Difference Between Mortal and Venial Sin. usó la distinción, aunque con entendimientos diferentes al romanismo. Asimismo, Enrique Bullinger2Segunda Confesión Helvética, art. 8. no tenía problema con la distinción, si se hacían los matices necesarios. En la ortodoxia luterana, Martin Chemnitz3Enchiridion, 203-211. explicó la distinción de forma admirable y con los matices necesarios. Niels Hemmingsen4Enchiridion Theologicum. redefinió la forma de presentarla. En la ortodoxia reformada, Zacarías Ursino5Commentary on the Heidelberg Catechism, following his commentary on Q&A #7. sostuvo que hay una forma correcta de mantener la distinción, aunque para él es algo ambigua. Hoy, Richard Muller6Richard Muller, Dictionary of Latin and Greek Theological Terms, Pág 220., un teólogo e historiador reformado, ha confirmado que la distinción fue rechazada por los protestantes tal como la presentaban los escolásticos medievales, mas no de forma absoluta. Entonces, en este sentido, la afirmación es falsa.

Conclusión reflexiva

Debemos ser irénicos en nuestro interaccionar teológico; es decir, debemos interaccionar de tal forma que entendamos la diversidad de presentaciones de una misma cuestión. En vez de citar de aquí y allá como testarudos, pongámonos la tarea de entender lo que se argumenta en cada cuestión. En resumen, debemos aprender tres cosas: 1. En nuestro interaccionar teológico, debemos tener en cuenta la sentencia dominica: «Nunca afirmar, nunca negar, siempre distinguir». Esto era practicado por los ortodoxos reformados, quienes, como dice Mark Jones, «tomaban una proposición y discutían los sentidos en que la proposición podía ser verdadera o falsa». 2. Debemos mantener nuestro rechazo al entendimiento mayoritario medieval y romanista de la distinción «mortal» y «venial». 3. Pero entendamos lo que se rechaza de la postura romanista, pues un rechazo absoluto de los términos genéricos «mortal» y «venial», puede implicar un rechazo a la distinción de grados de pecado, y tal cosa es antibíblica y anticonfesional7(Segunda Confesión Helvética 8.5; Catecismo Mayor de Westminster P&R 150-151).

Estudiante de teología, lector de las obras agustinianas y fundador/editor de Agustinismo Protestante. Lic. en gerencia de recursos humanos. Servidor en la Comunidad Cristiana Católica de Tradición Reformada en Venezuela-Zulia.

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