¿Fue realmente Lutero quien inició la Reforma?

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Existe una narrativa popular, incluso en los círculos reformados, que dice que Lutero, el 31 de Octubre de 1517, dio inicio a la Reforma. Pero ¿realmente fue así? 

Phillip Schaff, en su History of the Christian Church1History of the Christian Church, Volume VIII: Modern Christianity. The Swiss Reformation § 8. Zwingli in Einsiedeln., muestra que, en Suiza, los trabajos de reforma ya habían iniciado antes de 1517. Él dice: «Muchos historiadores registran la reforma suiza desde 1516, un año antes de la de Lutero, que comenzó el 31 de octubre de 1517». El líder de la «reforma suiza» era Ulrico Zuinglio (1484-1531), quien, en la ciudad de Einsiedeln, comenzó a «atacar desde el pulpito ciertos abusos y la venta de indulgencias», y enseñaba al pueblo a «adorar a Cristo, y no a la Virgen María». Zuinglio mismo dijo que comenzó a predicar el evangelio «antes de que el nombre de Lutero fuera conocido en Suiza». Sin embargo, como señala Schaff: «La predicación de Zuinglio en Einsiedeln no tuvo las consecuencias de las tesis de Lutero». 

De esto es claro que es incorrecto decir que Lutero inició la Reforma. Ciertamente, las acciones de Lutero aceleraron la obra de reforma. En ese sentido, es entendible que Lutero sea el protagonista. Pero acelerar no es iniciar. Para el tiempo en que Lutero tomaba conciencia de los abusos, Zuinglio también lo hacía de forma independiente, y esto es un hecho que debería tener mayor reconocimiento.  

Pero no solo es incorrecto, sino que también es injusto con Zuinglio, quien, lamentablemente, en la narrativa popular no es más que una «nota curiosa». La nota curiosa en realidad es que muchos reformados desconozcan la figura de Zuinglio, quien fue, por decirlo así, el padre de la tradición reformada.

Con lo presentado aquí no se quiere decir que Zuinglio inició la Reforma. Afirmar esto también sería erróneo. Tanto Lutero como Zuinglio solo dieron mayor voz al clamor de reforma de la iglesia moderna temprana. En este sentido, ambos fueron productos de su tiempo; fueron el resultado de la necesidad de reformar la iglesia. Al estudiar el final del siglo XV, y el principio del siglo XVI, uno queda con la sensación de que incluso sin Lutero y Zuinglio, la Reforma igual hubiese llegado. 

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Estudiante de teología (Universidad Católica de Oriente). Editor de Irenismo Reformado y Agustinismo Protestante. Miembro de la Iglesia Presbiteriana 'Gracia y Verdad' (Medellín, Col).

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