El coloquio de Marburgo: cuarto y último día

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Publicaciones previas en esta serie:

En esta publicación final, vamos a resumir el día final del coloquio y luego discutiremos la importancia del coloquio dentro de la historia amplia de la Reforma. 

Un breve resumen del cuarto día (octubre 4 de 1529) del coloquio de Marburgo

En la mañana del cuarto día, los asistentes se reunieron brevemente en grupos pequeños para discutir si se podía lograr algún tipo de acuerdo en el que pudiera permitirse la comunión de altar y eclesiástica, a pesar de las diferencias en la Eucaristía. Felipe I pensaba que era posible, pero Lutero se opuso fuertemente a tal acuerdo, diciendo que los luteranos tenían una razón cristiana profunda para no practicar tal comunión con los suizos y los alemanes sureños. 

En ese punto, un Felipe desesperanzado hizo un esfuerzo final para asegurar que algo saliera del coloquio. Con ese fin, comisionó a Lutero a escribir una declaración de fe común que los demás asistentes revisarían y que, en caso de acordar, firmarían. Lutero preparó una declaración de 15 puntos que tuvo una intervención de Felipe en el artículo 15 para hacerlo más ecuménico mientras seguía siendo aceptable para Lutero. Para sorpresa de Lutero, Zuinglio y el resto acordaron firmar la declaración1En una próxima y última entrada se publicarán los 15 artículos.

¿Qué pasó después del coloquio de Marburgo?

Aunque es tentador argumentar que Marburgo representa un tipo de final dramático y concluyente para todas las posibilidades unión institucional dentro del movimiento protestante, esto realmente no es verdad.  

Marburgo es simplemente el primer esfuerzo de unión y ocurrió muy temprano en la Reforma. Una de las cosas más interesantes del registro oficial es que Bucero no habla hasta la sesión de la tarde del segundo día oficial (y el tercero de facto) del coloquio. Esto es porque en este punto Bucero aún no era muy conocido en los círculos de la Reforma. Pocas personas lo conocían, pero en este punto Wolfgang Capito y Matthew Zell eran los reformadores más famosos de Estrasburgo. No sería hasta 1530 y 1531 que Bucero surgiría como el líder del movimiento de Estrasburgo.  

Por supuesto, otra manera en que sabemos que esto ocurrió muy temprano en la Reforma es que tanto Ecolampadio como Zuinglio aún estaban vivos. Ambos morirían en 1531 y serían reemplazados por una nueva generación de líderes reformadores suizos con Enrique Bullinger tomando el liderazgo en Zurich y una constelación de otros líderes avanzando el movimiento en las demás ciudades suizas. Por supuesto, un joven francés llamado Juan Calvino, llegaría a Ginebra en 1536. Para los luteranos, mientras tanto, Melanchthon aún estaba posesionándose como un líder del movimiento. En el tiempo del coloquio solo tenía 32 años.

Siete años después los dos lados producirían una declaración conjunta en la cuestión de la presencia eucarística: la Concordia de Wittenberg. Aunque ese documento no sería la palabra final en el tópico, su existencia (así como el hecho de la lucha entre los gnesio-luteranos y los filipistas en la próxima generación del luteranismo) es un testamento del hecho de que el conflicto de la Cena no fue decidido en Marburgo. De hecho, no fue decidido dentro del tiempo de vida de los principales participantes de Marburgo. Los reformados y luteranos continuarían debatiendo este asunto, y los muchos asuntos relacionados con el debate de la presencia eucarística, por los próximos 75 años. 

Publicado originalmente en The Davenant Institute. Traducido por Romel Quintero.

Ser irénico es ser completamente bíblico y evangélico en teología, rigurosamente perenne en filosofía, católico en alcance y pacífico en espíritu.

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