Sobre la conversión de Kanye West

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El rapero estadounidense, Kanye West, ha sido noticia este fin de semana por la publicación de su nuevo álbum «Jesus is King» (Jesús es Rey), el cual tiene un contenido explícitamente cristiano y sorprendentemente ortodoxo. West, a principios del mes de octubre, frente a una multitud en George Washington University (Washington D.C.), afirmó: «Soy un recién convertido. Es decir, recientemente me salvé este año». Desde entonces, West ha sido claro en su profesión de la fe cristiana. En un show del conocido presentador Jimmy Kimmel en Brooklyn, a West se le preguntó si se considera ahora un «cantante cristiano». A esto West respondio: «Soy un todo cristiano». Esta repentina conversión de West ha sido confirmada por el ministro bautista Adam Tyson, un graduado de The Master’s Seminary, quien ha sido el mentor de West en los últimos meses. Al respecto, el Rev. Tyson ha dicho: «[En la primera reunión] pasé tres horas explicándole el evangelio, asegurándome de que entendiera claramente la expiación de Jesucristo, que Dios es santo, que somos pecadores, que Cristo vino a morir en lugar de los pecadores, y que creyendo en Él y arrepintiéndonos, podemos tener vida eterna». Según el Rev. Tyson, la respuesta de West fue: «Hey, hombre. Te dije que he sido radicalmente salvado; yo creo ese mensaje y quiero llevar ese mensaje al mundo».

Por supuesto, al ser West una «celebridad», esto ha generado todo tipo de reacciones en el mundo de la «farándula»: crítica, sorpresa, sospecha, alegría e indiferencia. En el mundo evangélico estadounidense no ha sido muy diferente. Por ejemplo, Justin Peters, un «portavoz» evangélico, ha dicho: «Aunque me alegro de que [Kanye West] haya escuchado la verdad, la autenticidad de su conversión no puede ser conocida hasta que sea probada por la persecución y tentación del compromiso». Este tipo de reacciones pesimistas revelan que, en buena parte del mundo evangélico, no se sabe cómo lidiar con las conversiones de figuras públicas. Y es exactamente esto lo que quiero tratar en este artículo. Debemos aprender a tratar este tipo de conversiones, no sea que obstaculicemos la obra de Dios. Afortunadamente, y quizá extrañamente, hay mucho que podemos aprender de Agustín de Hipona al respecto.

Agustín sobre la conversión de los célebres

En sus Confesiones (lib. VIII, cap. 2), Agustín cuenta la conversión de Mario Victorino, un célebre profesor de retórica en Roma y un escritor filosófico neoplatónico1El relato detallado de la conversión de Victorino lo cuenta Agustín, por lo que no lo repetiré aquí. Puede leerse en augustinus.it.. Esta conversión, cuenta Agustín, generó alegría entre los cristianos de Roma, los cuales, luego de hacer él la profesión de fe en la iglesia2Nota 11 de la edición de las Confesiones de la BAC: «El formulario de profesión de fe era en esencia el actual credo en su redacción breve»., «le abrazaban amándole y gozándose de él». Este suceso mueve a Agustín a hacer una breve reflexión sobre el gozo por la conversión de los pecadores (véase capítulo 3). Sin embargo, Agustín observa que3Capítulo IV., aunque la conversión de todo pecador genera alegría, la conversión de alguien célebre produce mayor gozo. Muchos se convierten «de un abismo de ceguedad más profundo aún que el de Victorino», pero «si éstos son poco conocidos de los pueblos, poco se gozan de ellos aun los mismos que les conocen». En cambio, cuando se convierten personas célebres como Victorino, «el gozo es de muchos».

Además de esto, hay una mayor victoria en la conversión de los célebres:

Los que son conocidos de muchos sirven a muchos de autoridad en orden a la salvación, yendo delante de muchos que los han de seguir.

Los célebres, dado que su testimonio de conversión llega a muchos, pueden hacer que esos muchos los sigan en su conversión. Esto, sin duda, es una gran victoria para el reino de Dios.

Ciertamente, para Dios toda conversión es causa de gozo y significa una victoria para Su reino. Y, ciertamente, para nosotros no debe ser diferente. Agustín dice a Dios: «Lejos de mí pensar que sean en tu casa más aceptas las personas de los ricos que las de los pobres y las de los nobles más que las de los plebeyos, cuando más bien elegiste las cosas débiles para confundir las fuertes, y las innobles y despreciadas de este mundo y las que no tienen ser como si lo tuvieran, para destruir las que son (1 Co. 1:27)». No obstante, hay un mayor gozo y una mayor victoria en la conversión de los célebres, y esto es algo que Dios usa para el avance de Su reino en el mundo. Esto puede verse en la conversión de Saulo en Pablo. Las iglesias «glorificaban a Dios» por Pablo (Gál. 1:24), ya que «aquel que en otro tiempo nos perseguía, ahora predica la fe que en otro tiempo asolaba» (Gál. 1:23). Además, como dice Agustín, la conversión de Pablo fue una «insigne victoria», porque «más vencido es el enemigo en aquel a quien más tiene preso y por cuyo medio tiene a otros muchos presos».

Conclusión

Considerando lo que dice Agustín, y aplicándolo al fenómeno Kanye West, concluyo que lo que está ocurriendo con West debería ser causa de gozo para todos los cristianos, ya que su conversión no solo significa que una persona se ha convertido4Creo, por lo que veo, que su profesión de fe es sincera, y que se está esforzando por demostrarlo públicamente. Ciertamente, su profesión de fe podría cambiar, pero esto puede ocurrirle a cualquiera de nosotros., sino que muchas más pueden convertirse al seguir su ejemplo. Entiendo el escepticismo de algunos, pero aun así esto no debería aminorar el gozo. Después de todo, West ha publicado un álbum cuyas canciones son más bíblicas, evangélicas y cristocentricas que la mayoría de las canciones «cristianas» de hoy5Mientras escribía el artículo escuchaba el álbum, y debo confesar que varios temas me han gustado.. Si no se pueden gozar por West, al menos gócense en que Cristo es anunciado (Fil. 1:18).

Notas:

  1. El relato detallado de la conversión de Victorino lo cuenta Agustín, por lo que no lo repetiré aquí. Puede leerse en augustinus.it.
  2. Nota 11 de la edición de las Confesiones de la BAC: «El formulario de profesión de fe era en esencia el actual credo en su redacción breve».
  3. Capítulo IV.
  4. Creo, por lo que veo, que su profesión de fe es sincera, y que se está esforzando por demostrarlo públicamente. Ciertamente, su profesión de fe podría cambiar, pero esto puede ocurrirle a cualquiera de nosotros.
  5. Mientras escribía el artículo escuchaba el álbum, y debo confesar que varios temas me han gustado.

Estudiante de teología y traductor. Administrador de Irenismo Reformado y coadministrador de Agustinismo Protestante. Miembro de la Iglesia Presbiteriana 'Gracia y Verdad' (Medellín, Col), donde sirve ocasionalmente en la enseñanza.

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1 Response
  1. Indhira

    Amén. Muchos predicaba a Cristo por amor y otros por contender, pero como dice Pablo: ya sea de corazón o fingidamente, Cristo es anunciado y en esto me gozo y me gozaré.

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