¿Los bautistas son reformados?

3

Recientemente, el Dr. Scott Clark (Westminster Seminary California) y el Dr. Matthew Bingham (Oak Hill College) han liderado un debate sobre la identidad reformada. El debate ha surgido a causa de la pregunta de si los bautistas (específicamente aquellos que suscriben la Confesión Bautista de Londres de 1689) son reformados. El Dr. Clark ha respondido que no es posible ser reformado y bautista (por lo que «bautista reformado» sería un oxímoron), mientras que el Dr. Bingham ha argumentado que la etiqueta «bautista reformado» es útil hoy y puede ser justificada. Esto ha llevado a otras preguntas como: qué es ser reformado, cuál es su origen y cuáles son sus límites. En el presente artículo no pretendo hacer un resumen de este debate, pero lo menciono porque este me ha motivado a escribir esta breve pieza1Para conocer más de este debate, véase On Being Reformed: Debates over a Theological Identity (Christianities in the Trans-Atlantic World).

Antes de continuar, debo decir que en este debate me inclino más hacia la posición del Dr. Clark, aunque hay matices y énfasis suyos que no comparto. En todo caso, en este artículo quiero presentar mi respuesta personal a la pregunta de si los bautistas (CFBL89) son reformados. Lo hago reconociendo mi pequeñez al lado de estos gigantes. Espero que el lector pueda prestar más atención a los argumentos y las evidencias que a los nombres y títulos.  

Parcialmente reformados

Para andar sin rodeos voy a dar mi respuesta a la pregunta hecha en el título: no creo que los bautistas CFBL89 sean reformados, pero, a la vez, reconozco que es un tema complejo. Es complejo porque se podría decir que son parcialmente reformados. Con esto quiero decir que, de modo general, los bautistas CFBL89 aceptan doctrinas reformadas fundamentales, mientras que rechazan otras. Para nadie es sorpresa que la Confesión de Fe Bautista de Londres de 1689 fue redactada siguiendo la Confesión de Fe de Westminster de 1647, por lo que es obvio pensar que los bautistas CFBL89 y los reformados tienen cosas en común2Por supuesto, la CFW no es la única confesión reformada, ni debería ser el único punto de comparación reformado. Hay otras confesiones reformadas, especialmente del siglo XVI. Sin embargo, la confesión reformada más inmediata a la CFBL89 es claramente la CFW. . Los bautistas CFBL89 comparten con los reformados doctrinas reformadas fundamentales como el día de reposo, el principio regulador y el entendimiento de la Cena3También comparten doctrinas católicas (i.e., universales) como la Trinidad y la divinidad de Cristo, y otras protestantes como la justificación solo por fe, la sola Scriptura, y la gracia y soberanía de Dios en la salvación.. Sin embargo, así como comparten doctrinas con los reformados, también disienten en algunas con estos. Por ejemplo, en la hermenéutica4La CFW dice en el capítulo 1, sección 6, sobre las Escrituras: «El consejo completo de Dios (…) está expresamente expuesto en las Escrituras, o se puede deducir de ellas por buena y necesaria consecuencia«. La CFBL89 eliminó esto y añadió: «Todo el consejo de Dios (…) está expresamente expuesto o necesariamente contenido en las Sagradas Escrituras«. Este cambio se debió a que la «deducción» que la CFW propone como modo de interpretar la Escritura, es fundamental cuando se trata de entender la doctrina del bautismo de infantes en la Escritura. De hecho, sin el uso de deducciones la doctrina no se sostendría bíblicamente., la teología del pacto5Compárese el capítulo 7 de la CFW con el capítulo 7 de la CFBL89. Como señalan Joel Beeke y Mark Jones: «Ciertamente, los antipaidobautistas en el siglo XVII usaron el concepto de pacto para justificar sus convicciones, pero lo hicieron de una manera sustancialmente diferente a la manera en que los teólogos reformados habían formulado su doctrina del pacto de gracia» (A Puritan Theology, p. 741). Esta diferencia, por supuesto, tiene implicaciones para la doctrina del bautismo infantil., la definición de iglesia visible6La CFW dice que la iglesia católica visible «se compone de todos aquellos que en todo el mundo profesan la religión verdadera, juntamente con sus hijos» (cap. 25, 2). La CFBL89 excluye a los niños de la iglesia católica visible y solo incluye a «todos en todo el mundo que profesan la fe del evangelio, etc» (cap. 26, 2). y los sacramentos7La CFW admite al bautismo a los niños, mientras que la CFBL89 los excluye al afirmar que «los que realmente profesan arrepentimiento para con Dios y fe en Nuestro Señor Jesucristo y obediencia a él son los únicos adecuados para recibir esta ordenanza».. Ahora bien, ¿no serían estas diferencias simplemente parte de la diversidad reformada? ¿No diferían los teólogos reformados en muchas cuestiones? Estas preguntas son validas e intentaré responderlas a continuación.

Las diferencias mencionadas se relacionan y parecen reducirse a la doctrina bautista CFBL89 del «bautismo de solo creyentes», la cual excluye el bautismo de los niños. Ni las confesiones, ni las iglesias reformadas, ni los reformadores, ni los teólogos reformados, sostuvieron la doctrina del «bautismo de solo creyentes»; de hecho, la rechazaron expresamente. La Confesión Tetrapolitana (1530), una de las primeras confesiones reformadas, afirma que «nuestros teólogos enseñan que también debe bautizarse a los infantes, así como bajo la ley de Moisés eran circuncidados» (cap. 17, sobre el bautismo). La Confesión de Basilea (1534) la condena con dureza: «Públicamente declaramos que no solo no aceptamos, sino que rechazamos como una abominación y blasfemia las doctrinas falsas y ajenas, que están entre las opiniones condenables e impías, enseñadas por estos espíritus facciosos, a saber, que los niños (que bautizamos según la costumbre de los apóstoles y la iglesia primitiva, y debido a que el bautismo ha reemplazado a la circuncisión) no deben ser bautizados» (cap. 12, contra los anabautistas)8Entre las otras «opiniones condenables» de los anabautistas estaban la prohibición de los juramentos y de la participación política.. La Confesión de Ginebra (1537): «Nuestras iglesias enseñan que los niños deben ser bautizados, siendo ofrecidos a Dios a través del bautismo son recibidos en la gracia de Dios. Ellas condenan a los anabautistas, quienes rechazan el bautismo de los niños» (art. 15, del bautismo).  La Confesión de Francia (1559): «Decimos, por la autoridad de Jesucristo, que los niños de los padres creyentes deben ser bautizados» (art. 35). La Confesión Belga (1561): «Creemos que los niños deben ser bautizados y sellados con la señal del pacto, así como los infantes fueron circuncidados en Israel sobre la base de las mismas promesas que ahora se hacen a nuestros niños»  (art. 34). Los 39 Artículos de la Religión (1563): «El Bautismo de los niños, como más conforme con la institución de Cristo, debe conservarse enteramente en la Iglesia» (art. 27). La Segunda Confesión Helvética (1566): «Nos oponemos a los anabautistas, los cuales no aceptan el bautismo de los hijos de los creyentes» (cap. 20)9La confesión añade: «Pero según el Evangelio, «el reino de Dios es de los niños», y estos están incluidos en el  pacto de Dios. ¿Por qué, pues, no deben recibir la señal del pacto de Dios? ¿Por qué no deben ser consagrados por el  santo  bautismo,  teniendo  en  cuenta  que ya pertenecen a la Iglesia y son propiedad de Dios y de la Iglesia?». El  Catecismo de Heidelberg (1563): «P. ¿Se ha de bautizar también a los niños? R. Naturalmente, porque están comprendidos, como los adultos, en el pacto, y pertenecen a la iglesia de Dios» (p. 74). Y, finalmente, la Confesión de Fe de Westminster (1647): «No sólo han de ser bautizados los que de hecho profesan fe en Cristo y obediencia a Él, sino también los niños hijos de uno o de ambos padres creyentes» (cap. 28, IV). De esto debería ser obvio que el bautismo de infantes no fue una doctrina discutida en la tradición reformada, sino una aceptada unánimemente sin discusión. Y considerando el tono fuerte con que los reformados condenaron la doctrina del «bautismo de solo creyentes», podemos pensar que en ninguna circunstancia hubiesen aceptado esta doctrina como parte de la diversidad reformada.

Entonces, abrazar doctrinas reformadas como las mencionadas arriba, y a la vez rechazar una doctrina reformada como la del bautismo infantil, es lo que pone a los bautistas CFBL89 en una posición de parcialmente reformados. Sin embargo, esto no lo hace completamente reformados, y es por esto mismo que se puede concluir que no son reformados. Para ser reformado se debe afirmar todas las doctrinas fundamentales de la tradición reformada, y, sin duda, la doctrina del bautismo es una de ellas. En la tradición reformada el bautismo es una marca de la iglesia, y la negación del bautismo a los niños, y el rebautismo resultante, es una corrupción de esa marca. ¿No es esto ser muy estricto con el calificativo «reformado»? No cuando se trata de fundamentales dentro de la misma tradición. Considere, por ejemplo, a los luteranos y reformados en el tiempo de la Reforma. A pesar de ser tradiciones con orígenes cercanos, y a pesar de compartir la mayor parte de su teología y tener causas comunes, la diferencia en cuanto al modo de la presencia de Cristo en la Cena hizo que estas tradiciones se distinguieran entre sí10En el Coloquio de Marburgo (1529) los reformados y luteranos acordaron en 14 de 15 puntos, siendo el único punto de diferencia la presencia de Cristo en la Cena. Posteriormente hubo esfuerzos para llegar a un acuerdo en este punto, pero fueron infructuosos.. Los reformados no trataron de ser «luteranos», ni los luteranos «reformados». Ambos reconocieron sus diferencias y, de vez en cuando, hubo respeto y comunicación. 

Conclusión

A mis hermanos bautistas, que suscriben la CFBL89: no concederles el calificativo «reformado» no es un mero celo por un título; tampoco es una competencia para ver quién es más reformado; es resguardar la teología reformada tal como fue establecida por las confesiones, los reformadores y los teólogos reformados. Desde la perspectiva reformada, la doctrina del «bautismo solo de creyentes» es un error grave, por lo que conceder el calificativo «reformado» sería encubrir e indirectamente respaldar dicho error. Sería incluirlo dentro de una supuesta diversidad que la misma tradición reformada no permite. Con todo gusto se les reconoce el título de cristianos, y se puede respetar cualquier otro título que escojan para distinguirse.

Finalmente, alguien podría decir que esto es una incitación a la división; pero todo lo contrario, es una invitación a la unidad en la honestidad. Con esto me refiero a una comunión de diálogo, fraternidad y fortalecimiento de causas comunes en la que reconozcamos nuestras diferencias y las implicaciones de nuestras diferencias; no una relación en la que pretendamos que no hay ningún problema. Una unidad deshonesta no es producto del amor, sino del fingimiento, y el fingimiento se opone al amor.

Notas:

  1. Para conocer más de este debate, véase On Being Reformed: Debates over a Theological Identity (Christianities in the Trans-Atlantic World).
  2. Por supuesto, la CFW no es la única confesión reformada, ni debería ser el único punto de comparación reformado. Hay otras confesiones reformadas, especialmente del siglo XVI. Sin embargo, la confesión reformada más inmediata a la CFBL89 es obviamente la CFW.
  3. También comparten doctrinas católicas (i.e., universales) como la Trinidad y la divinidad de Cristo, y otras protestantes como la justificación solo por fe, la sola Scriptura, y la gracia y soberanía de Dios en la salvación.
  4. La CFW dice en el capítulo 1, sección 6, sobre las Escrituras: «El consejo completo de Dios (…) está expresamente expuesto en las Escrituras, o se puede deducir de ellas por buena y necesaria consecuencia«. La CFBL89 eliminó lo anterior y puso: «Todo el consejo de Dios (…) está expresamente expuesto o necesariamente contenido en las Sagradas Escrituras«. Este cambio se debió a que la «deducción» que la CFW propone como modo de interpretar la Biblia, es fundamental cuando se trata de entender la doctrina del bautismo de infantes en la Escritura. De hecho, sin el uso de deducciones la doctrina no se sostendría bíblicamente.
  5. Compárese el capítulo 7 de la CFW con el capítulo 7 de la CFBL89. Como señalan Joel Beeke y Mark Jones: «Ciertamente, los antipaidobautistas en el siglo XVII usaron el concepto de pacto para justificar sus convicciones, pero lo hicieron de una manera sustancialmente diferente a la manera en que los teólogos reformados habían formulado su doctrina del pacto de gracia» (A Puritan Theology, p. 741). Esta diferencia, por supuesto, tiene implicaciones para la doctrina del bautismo infantil.
  6. La CFW dice que la iglesia católica visible «se compone de todos aquellos que en todo el mundo profesan la religión verdadera, juntamente con sus hijos» (cap. 25, 2). La CFBL89 excluye a los niños de la iglesia católica visible y solo incluye a «todos en todo el mundo que profesan la fe del evangelio, etc» (cap. 26, 2).
  7. La CFW admite al bautismo a los niños, mientras que la CFBL89 los excluye al afirmar que «los que realmente profesan arrepentimiento para con Dios y fe en Nuestro Señor Jesucristo y obediencia a él son los únicos adecuados para recibir esta ordenanza».
  8. Entre las otras «enseñanzas condenables» de los anabautistas estaban la prohibición de los juramentos y de la participación política.
  9. La confesión añade: «Pero según el Evangelio, el reino de Dios es de los niños, y estos están incluidos en el  pacto de Dios. ¿Por qué, pues, no deben recibir la señal del pacto de Dios? ¿Por qué no deben ser consagrados por el  santo  bautismo,  teniendo  en  cuenta  que ya pertenecen a la Iglesia y son propiedad de Dios y de la Iglesia?».
  10. En el Coloquio de Marburgo (1529) los reformados y luteranos acordaron en 14 de 15 puntos, siendo el único punto de diferencia la presencia de Cristo en la Cena. Posteriormente hubo esfuerzos para llegar a un acuerdo en este punto, pero fueron infructuosos. 

Estudiante de teología y traductor. Administrador de Irenismo Reformado y coadministrador de Agustinismo Protestante. Miembro de la Iglesia Presbiteriana 'Gracia y Verdad' (Medellín, Col), donde sirve ocasionalmente en la enseñanza.

Related Posts

7 Responses
  1. Marvin Martinez

    muy de acuerdo con su exponiencia, a mi en lo personal me aclara algo importante, sobre ka diferencia que podía haber entre teólogos reformados en el tema.

  2. Alejandro hoyos

    Creo que es algo absurdo , puesto que la Biblia no dice nunca que niños se bautizaban , son los reformados que lo dan por sentado sin pruebas escritas, y para mi de.nada.vale el bautismo sin conversión , si bien los reformados afirman que no están diciendo que los niños que se bautizan son salvos ,
    Es mas una especie de presentacion como la del octavo dia , pero el apostol pablo nos dice
    Gálatas 3

    Gálatas 3 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
    El Espíritu se recibe por la fe
    3 !!Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado?

    2 Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe?

    3 ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?

    4 ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano.

    5 Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?

    El pacto de Dios con Abraham
    6 Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia.

    7 Sabed, por tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham.

    8 Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones.

    9 De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham.

    10 Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.

    11 Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá;

    12 y la ley no es de fe, sino que dice: El que hiciere estas cosas vivirá por ellas.

    13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero ,

    14 para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.

    15 Hermanos, hablo en términos humanos: Un pacto, aunque sea de hombre, una vez ratificado, nadie lo invalida, ni le añade.

    16 Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo.

    17 Esto, pues, digo: El pacto previamente ratificado por Dios para con Cristo, la ley que vino cuatrocientos treinta años después, no lo abroga, para invalidar la promesa.

    18 Porque si la herencia es por la ley, ya no es por la promesa; pero Dios la concedió a Abraham mediante la promesa.

    El propósito de la ley
    19 Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador.

    20 Y el mediador no lo es de uno solo; pero Dios es uno.

    21 ¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios? En ninguna manera; porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley.

    22 Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes.

    23 Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada.

    24 De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.

    25 Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo,

    26 pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús;

    27 porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.

    28 Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.

    29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa
    Ahora todos sabemos que el bautismo es el reconocimiento de la la muerte y resurrección con Cristo , y es difícil entender esto en la infancia , y si es simbólico no veo en que pueda ayudar al que lo practica , en mi experiencia el gozo más grande que yo eh tenido es el día que entendí atraves de la obra gloriosa del ESPÍRITU SANTO que la muerte y resurrección de cristo me daban la salvacion , asi que en ese momento mi alegria se vio cumplida en el bautismo que pude realizar como parte de mi obediencia y aceptacion de su acto .

  3. Romel Quintero

    En el artículo no se intenta demostrar que los reformados tienen la razón. Simplemente se intenta demostrar que los bautistas no son reformados. En el futuro se publicarán otros artículos demostrando bíblicamente la postura reformada.

  4. Carlos

    Como siempre, Romel, nunca quedas mal con nadie, que decepción que la verdad bìblica no sea tan importante para usted como el quedar bien con sus amigos «bautistas».

    1. Romel Quintero

      Todo lo contrario, muchos de mis «amigos bautistas» ven este artículo como «poco informado, orgulloso y divisorio». Que los bautistas y presbiterianos «duros» como usted no entiendan el lenguaje polémico y a la vez reconciliatorio, no es mi culpa.

  5. Vite

    Es bueno leer estos blogs, es la primera vez que leo sobre el IRENISMO. En relación a qué sí los Bautistas son reformados, pienso que si, lo son. Es cuestión de definir el termino «reformado». Al parecer en tu concepto de reformado lo defines como los teólogos y las teologias (dogmas, confesiones de fe, etc..) que resultaron de un periodo de la historia, en donde personajes importantes definieron, no sé, le podemos llamar el período de la reforma. Sí defines que un movimiento es reformado solo sí acepta estos términos, entonces claro que los bautistas no son reformados, pero sí vemos que los bautistas reformaron lo que se había reformado, entonces sí, ellos también son reformados pues en su manera de interpretar la biblia tuvieron la convicción de reformar lo qué se creía en ese momento, igual que los padres de la reforma. Muchos de los padres de la reforma eran marianos, y con el tiempo muchos movimientos que salieron de la reforma ya no lo son, pues con el tiempo nos vamos alejando más de la iglesia católica romana, vamos dejando también éstas creencias, así lo hicieron los bautistas, seguir reformando incluso después del tiempo de la reforma, pues aun teníamos muchas creencias y dogmas que se aceptaban que son de la iglesia católica romana, en otras palabras, la reforma no lo reformo todo, aún en el tiempo se fueron puliendo mucha cosas.

    1. Irenismo Reformado

      La tradición reformada es una tradición histórica y humana, que como cualquier otra posee sus propias características y distintivos. En el caso de la tradición reformada, esta se caracteriza y distingue por lo expresado en el cuerpo de pensamiento de los teólogos reformados y los documentos confesionales del periodo de ortodoxia. Si la tradición reformada es bíblica, y si los bautistas estuvieron en lo correcto al eliminar el bautismo infantil, es otra cosa.

Leave a Reply