Martín Bucero: el reformador ecuménico

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Martín Bucero fue pastor de la Iglesia Evangélica en Estrasburgo, Alemania entre los años 1524 y 1549. Durante este tiempo trabajó mucho por la reforma de la iglesia y la ciudad, creando una liturgia que luego sería modificada y adoptada por Juan Calvino, y formando lo que se convertiría en la Universidad de Estrasburgo. Bucero fue un reformador ecuménico nacido entre generaciones: después de Lutero y Zuinglio, pero antes de Calvino. El tiempo de su carrera, así como su afinidad hacia la unidad, hacen difícil poner a Bucero dentro de algunos de los partidos eclesiásticos de sus días. No era zuingliano ni luterano. Uno es tentado a llamar a Bucero un calvinista, y es verdad que él y Calvino compartieron muchos puntos de vista, quizá más notablemente su entendimiento de la Cena del Señor; sin embargo, dada la posición de Bucero como pastor de Calvino, sería mejor seguir al historiador David. F. Wright y decir que Calvino fue un buceriano.

Terminando su carrera en el exilio en Inglaterra, Bucero pudo trabajar con reformadores influyentes como Thomas Cranmer y Pedro Mártir Vermigli. También mantuvo una amistad cercana con el monarca protestante Eduardo VI. Bucero dedicó su mejor obra conocida De Regno Christi (sobre el reino de Cristo) a Eduardo, en la que lo instruyó para saber cómo establecer una nación cristiana evangélica en Inglaterra siguiendo el modelo de la ley mosaica en el Antiguo Testamento. Aunque a menudo olvidado hoy, sin duda debido a su renuencia a crear un partido distinto dentro de la Reforma Evangélica, la vida y los pensamientos de Bucero son valiosos e instructivos para nuestros días. Él quizá fue el más católico de los Reformadores, poniendo su pensamiento dentro la tradición de la iglesia y los concilios tempranos, así como reteniendo un rol central para los sacramentos, incluso mientras trabajaba por una república santa.  

La mayor cualidad de Bucero era su deseo de lograr la unidad entre los cristianos. Él creía que los luteranos y reformados podían unirse, incluso en la doctrina de la presencia real. Y, con seguridad, pensaba que la Iglesia de Inglaterra era reformada. Él y Melanchthon incluso fueron al fracasado coloquio de Ratisbona para producir una declaración con Roma en cuanto a la justificación. En nuestros días de reformadores y visionarios, no se podría hallar un mejor ejemplo de un defensor de la verdad y la unidad que Martín Bucero.

Este artículo es un extracto del ensayo Martin Bucer: The Ecumenical Reformer. Traducido por Romel Quintero.

Es el pastor asociado de Faith Presbyterian Church en Vancouver, British Columbia. Escribe sobre teología, historia y teoría política, y ha enseñado en Jr. High y High School. Es el fundador y editor general de The Calvinist International, una revista en línea de humanismo cristiano y teología política, y es uno de los directores del Davenant Institute.

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