Zuinglio contra los zuinglianos

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El «zuinglianismo» es la postura de que los elementos de la Cena del Señor son solo un memorial y que Cristo no está presente en ningún sentido; lo que algunos han llamado la postura de la «ausencia real», o la «postura memorialista». La eucaristía fue un tópico acaloradamente debatido durante la Reforma, que resultó en profundas líneas trazadas entre los reformadores, particularmente entre los reformados y luteranos. Lutero apenas podía decir que Zuinglio era un hermano en el Señor, ya que el teólogo de Zurich se negaba a creer en la consubstanciación. A menudo se señala que Calvino buscó un rumbo intermedio entre las formas luteranas y zuinglianas, ofreciendo una postura de la «presencia espiritual», donde el Espíritu lleva al creyente, por la fe, a la verdadera comunión con Cristo en los elementos. La llamada «postura memorialista» tuvo una influencia continua en la teología reformada subsiguiente, y aún más en el evangelicalismo amplio. Pero ¿fue Zuinglio un zuingliano?

W. P. Stephens, en su Zwingli: An Introduction to His Thought (Oxford, 2001), pone a Zuinglio en perspectiva. El calor del debate de Zuinglio con Lutero se centraba en las palabras de Cristo, quien dijo del pan: «Esto es mi cuerpo». Para Zuinglio, la palabra «es» debe ser entendida como «significa». Para Lutero, esto era anatema. En el Coloquio de Marburgo (1529), aunque se hizo algo de progreso hacia el acuerdo, los dos reformadores no pudieron llegar a un acuerdo en este punto. Sin embargo, esto no implicaba que Zuinglio negara cualquier presencia de Cristo en la Cena. Después del coloquio, Zuinglio expresó su creencia en la «presencia real» de Cristo. Stephens, señalando obras de Zuinglio como Una exposición de la fe (1530) y Carta a los príncipes de Alemania (1530), dice: «Zuinglio dejó claro que el pan no era simple pan, y comenzó a afirmar términos como ‘presencia’, ‘verdadero’ y ‘sacramental'» (105). En el apéndice de su Una explicación de la fe (1531), Zuinglio dijo: «Creemos que Cristo está verdaderamente presente en la Cena; de hecho, no creemos que sea la Cena del Señor a menos que Cristo esté presente» (Stephens, 105). Este cambio en el énfasis vino con una mayor insistencia en el pan y el vino, los cuales eran «divinos y sagrados» (Stephens, 107).

Stephens hace un excelente trabajo siguiendo el rastro de la teología eucarística de Zuinglio. Después de establecer que Zuinglio no era realmente un «zuingliano» (como se suele entender el término), también señala el importante punto de que Zuinglio fue consistente en su teología desde sus primeros años hasta sus últimos. Aunque sus posturas tempranas eran nacientes, sus posturas posteriores no las contradijeron. En 1523 Zuinglio habló del alma siendo alimentada en la Cena. Ciertamente, él enfatizó el entendimiento «simbólico» de los elementos después de 1524; sin embargo, sostuvo esta postura mientras usaba el lenguaje de «alimentarse de Cristo». Stephens resume el pensamiento general de Zuinglio, diciendo: «Las notas más positivas en el Zuinglio posterior no indican un cambio real en su posición, sino más bien una diferencia de énfasis» (Stephens, 109). La preocupación de Zuinglio (como la de otros reformadores en este tiempo) era el lugar de la fe en el comulgante; él estaba en guardia de cualquier efecto de gracia sobre el incrédulo que participa. En esto, apeló al Lutero temprano que enfatizaba la necesidad de la fe. Aunque hubo asuntos de cristología y filosofía que jugaban un papel en sus diferencias, Zuinglio no estaba tan lejos de Lutero como el Reformador alemán pensaba. Aunque no estuvieron completamente de acuerdo, Zuinglio estaba más cerca de Calvino, cuya postura Lutero no contradijo tan mordazmente.

Así que, en un sentido, Zuinglio estaba en contra de los zuinglianos.

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Autor: Ian Hugh Clary está finalizando sus estudios de doctorado bajo Adriaan Neele en Universiteit van die Vrystaat (Blomfontein), donde escribe una disertación sobre historiografía evangélica de Arnold Dallimore. Ha sido coautor de dos historias de la iglesia con Michael Haykin y ha contribuido con artículos para numerosas revistas académicas. Ian sirve como pastor de BridgeWay Covenant Church en Toronto donde vive con su esposa y dos hijos.

Traducción: Romel Quintero. Este artículo fue publicado originalmente en Andrew Fuller Center

Ser irénico es ser completamente bíblico y evangélico en teología, rigurosamente perenne en filosofía, católico en alcance y pacífico en espíritu.

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